Domesticamos a los perros porque nos sobraba carne

By 10/01/2021 Portal

Lobos y seres humanos son dos tipos diferentes de depredadores formidables. Hace miles de a√Īos, ambos podr√≠an haber competido por las mismas piezas en los paisajes helados de Eurasia: caballos, alces y ciervos cuya carne era codiciada tanto por las bestias como por los cazadores que luchaban por la supervivencia en condiciones extremas. Sin embargo, algunos de esos lobos se acercaron a los primeros asentamientos humanos y los que a priori eran enemigos naturales comenzaron una relaci√≥n conveniente para ambos que llega hasta nuestros d√≠as. De esas manadas m√°s d√≥ciles surgieron los primeros perros, hoy convertidos en un sin fin de razas modificadas a nuestro antojo, desde los caprichosos bichones a los impresionantes mastines tibetanos.

El momento y los motivos de la domesticaci√≥n de los perros todav√≠a son un misterio. Los cient√≠ficos creen que ocurri√≥ en alg√ļn lugar de Asia o Europa, quiz√°s en varios sitios de forma independiente, en alg√ļn momento hace entre 15.000 y 40.000 a√Īos. Lo que s√≠ parece claro es que fue el primer animal cuya compa√Ī√≠a valoramos y el √ļnico domesticado por cazadores-recolectores, ya que el resto entr√≥ en nuestras vidas cuando nos convertimos en agricultores.

Muchos investigadores creen que los lobos comenzaron a rondarnos para hurgar en nuestra basura y obtener comida f√°cil. Una nueva investigaci√≥n publicada en la revista ¬ęScientific Reports¬Ľ cree haber dado con la ¬ęgolosina¬Ľ que hizo que los lobos terminaran siguiendo a los humanos como si fueran el flautista de Hamelin:
la carne magra. Los humanos, a√ļn no adaptados al consumo excesivo de prote√≠nas, pudieron haber preferido las partes grasas para su dieta y compartido con sus futuras mascotas los cortes que hoy en d√≠a consideramos m√°s apreciados.

Seg√ļn Maria Lahtinen, de la Autoridad Alimentaria de Finlandia en Helsinki, la alimentaci√≥n de los lobos con carne magra sobrante de las cacer√≠as humanas durante los duros inviernos pudo haber sido clave para la domesticaci√≥n temprana de los perros hace entre 14.000 y 29.000 a√Īos.

Lahtinen y sus colegas utilizaron c√°lculos simples para estimar cu√°nta energ√≠a habr√≠an dejado los humanos de la carne de especies que pudieron haber cazado durante el final de la √ļltima edad de hielo, especies como los caballos, los alces y los ciervos que tambi√©n eran presas de los lobos. Los autores plantearon la hip√≥tesis de que si los lobos y los humanos hubieran cazado los mismos animales durante los duros inviernos, los humanos habr√≠an matado a los lobos para reducir la competencia en lugar de domesticarlos.

Con la excepción de los mustélidos como las comadrejas, los investigadores encontraron que todas las especies de presas habrían suministrado más proteínas de las que los humanos podrían consumir, lo que resultaría en un exceso de carne magra que podría ser utilizada para alimentar a los lobos, reduciendo así la competencia por las presas.

Demasiadas proteínas
Aunque los seres humanos pueden haber dependido de una dieta basada en animales durante los inviernos cuando los alimentos de origen vegetal eran limitados, probablemente no estaban adaptados a una dieta totalmente basada en prote√≠nas. En su lugar, podr√≠an haber preferido la carne rica en grasas sobre la magra y rica en prote√≠nas. ¬ęEl sistema digestivo humano no puede manejar demasiadas prote√≠nas. Nos sigue causando problemas de salud. Es por eso que los humanos necesitan algo m√°s que prote√≠nas en su dieta. Habr√≠an preferido partes m√°s grasas de los animales, como manteca, √≥rganos o m√©dula √≥sea¬Ľ, explica Lahtinen en un correo electr√≥nico.

Los lobos sobreviven sin problemas durante meses con una dieta basada exclusivamente en prote√≠nas. Los humanos podr√≠an haberlos alimentado con exceso de carne magra, gan√°ndose su compa√Ī√≠a incluso durante los duros meses de invierno. Esto habr√≠a facilitado la convivencia e iniciado un proceso de domesticaci√≥n que despu√©s se vio reforzado por el uso de estos animales como ayudantes para la caza y guardianes, lo que finalmente termin√≥ en la domesticaci√≥n completa del perro.

De todas formas, matiza Lahtinen, quiz√°s no fuera necesario nada especial para que los lobos acabaran como mascotas. ¬ęLos humanos tienden a encontrar lindos a los animales j√≥venes. Se sabe que los cazadores-recolectores toman mascotas solo por diversi√≥n. Es probable que esto tambi√©n haya ocurrido antes en la historia de la humanidad¬Ľ, argumenta.