{"id":70372,"date":"2023-06-26T09:00:03","date_gmt":"2023-06-26T09:00:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.abc.es\/ciencia\/raices-guerra-145-millones-anos-antepasados-mataban-20230626110000-nt.html"},"modified":"2023-06-26T09:00:03","modified_gmt":"2023-06-26T09:00:03","slug":"las-raices-de-la-guerra-hace-145-millones-de-anos-nuestros-antepasados-ya-se-mataban-entre-si","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/forocilac.org\/en\/las-raices-de-la-guerra-hace-145-millones-de-anos-nuestros-antepasados-ya-se-mataban-entre-si\/","title":{"rendered":"Las ra\u00edces de la guerra: Hace 1,45 millones de a\u00f1os, nuestros antepasados ya se mataban entre s\u00ed"},"content":{"rendered":"<p>Hace 1,45 millones de a\u00f1os, los primeros hom\u00edninos ya se atacaban y mataban unos a otros. Algo que acaba de quedar muy claro tras el hallazgo de un equipo de investigadores del Museo Nacional de Historia Natural del Instituto Smithsonian, que ha identificado la mejor y m\u00e1s antigua evidencia de lejanos antepasados de Homo sapiens mat\u00e1ndose entre ellos y, probablemente, devor\u00e1ndose despu\u00e9s unos a otros. En un nuevo estudio que se publica este lunes en &#8216; Scientific Reports &#8216;, la paleoantrop\u00f3loga Briana Pobiner, autora principal del trabajo, y sus colegas, describen nueve marcas de corte en un hueso de la espinilla izquierda de un pariente del Homo sapiens, encontrado en el norte de Kenia y que tiene 1,45 millones de a\u00f1os de antig\u00fcedad. El an\u00e1lisis de los modelos 3D de la superficie del f\u00f3sil revela que las marcas eran las cicatrices que dejaron las herramientas de piedra usadas para infligir las heridas. Se trata del caso m\u00e1s antiguo conocido de este comportamiento y, seg\u00fan los investigadores, el descubrimiento cuenta con un grado de confianza y especificidad no logrado hasta ahora en estudios similares. \u00abLa informaci\u00f3n que tenemos -explica Pobiner- nos dice que probablemente aquellos hom\u00edninos ya se com\u00edan a otros hom\u00edninos hace al menos 1,45 millones de a\u00f1os. Hay muchos otros ejemplos de especies del \u00e1rbol evolutivo humano que se atacan entre s\u00ed para nutrirse, pero este f\u00f3sil sugiere que nuestros lejanos parientes empezaron a hacerlo mucho antes de lo que pens\u00e1bamos\u00bb. Causadas por herramientas Pobiner encontr\u00f3 la tibia fosilizada, o espinilla, en las colecciones de los Museos Nacionales del Museo Nacional de Nairobi, en Kenia, mientras buscaba pistas sobre qu\u00e9 depredadores prehist\u00f3ricos podr\u00edan haber estado cazando y comi\u00e9ndose a nuestros parientes m\u00e1s antiguos. Con una lupa de mano, Pobiner examin\u00f3 detenidamente la tibia en busca de marcas de mordeduras de bestias extintas cuando, para su sorpresa, se top\u00f3 con lo que inmediatamente identific\u00f3 como la evidencia de un descarnamiento intencionado. Para averiguar si lo que estaba viendo en este f\u00f3sil eran realmente marcas de corte de alguna herramienta, Pobiner envi\u00f3 moldes, hechos con el mismo material que usan los dentistas para crear impresiones de los dientes, al coautor Michael Pante, de la Universidad Estatal de Colorado. No le dio a Pante detalles sobre lo que le enviaba, y simplemente le pidi\u00f3 que analizara las marcas y le dijera qu\u00e9 pod\u00eda haberlas ocasionado. Pante escane\u00f3 los moldes en 3D y compar\u00f3 la forma de las marcas con una base de datos de 898 tipos diferentes de marcas individuales de dientes, descarnamientos y aplastamientos creadas a trav\u00e9s de experimentos controlados. Fotograf\u00edas en primer plano de tres espec\u00edmenes de animales f\u00f3siles de la misma \u00e1rea y horizonte temporal que la tibia de hom\u00ednido f\u00f3sil estudiada por el equipo de investigaci\u00f3n. Estos f\u00f3siles muestran marcas de corte similares a las encontradas en la tibia del hom\u00ednido estudiada. Las fotos muestran (a) una mand\u00edbula de ant\u00edlope, (b) un radio de ant\u00edlope (hueso de la parte inferior de la pata delantera) y (c) una esc\u00e1pula de mam\u00edfero grande (om\u00f3plato) Briana Pobiner El an\u00e1lisis identific\u00f3 positivamente nueve de las 11 marcas como coincidencias claras con el tipo de da\u00f1o infligido por herramientas de piedra. Las otras dos marcas probablemente eran de mordeduras de un gran felino, siendo un le\u00f3n la coincidencia m\u00e1s cercana. Seg\u00fan Pobiner, las marcas de mordeduras podr\u00edan ser de uno de los tres tipos diferentes de felinos con dientes de sable que merodeaban por el paisaje en el momento en que vivi\u00f3 el due\u00f1o de la espinilla. Por s\u00ed mismas, las marcas de corte no prueban si el pariente humano que las infligi\u00f3 termin\u00f3, o no, por comerse la pierna de la v\u00edctima, pero Pobiner cree que este parece ser el escenario m\u00e1s probable. La investigadora, en efecto, explic\u00f3 que las marcas de corte est\u00e1n ubicadas justo donde un m\u00fasculo de la pantorrilla se adher\u00eda al hueso, un buen lugar para cortar si el objetivo era quitar un buen trozo de carne. Las marcas de corte, adem\u00e1s, est\u00e1n orientadas de la misma manera, de modo que una mano empu\u00f1ando una herramienta de piedra podr\u00eda haberlas hecho todas en sucesi\u00f3n sin cambiar el agarre o ajustar el \u00e1ngulo de ataque. \u00abEstas marcas de corte -asegura Pobinae- se parecen mucho a lo que he visto en f\u00f3siles de animales que se procesaban para el consumo. Parece m\u00e1s probable que la carne de esta pierna se comiera, y que se comiera con fines nutricionales, y no para un ritual\u00bb. \u00bfFue realmente canibalismo? Aunque a primera vista este caso puede parecer canibalismo, Pobiner cree que no hay suficiente evidencia para afirmarlo, ya que el canibalismo requiere que el comedor y el comido sean de la misma especie. Y eso no est\u00e1 claro. El hueso de la espinilla f\u00f3sil, en efecto, se identific\u00f3 inicialmente como Australopithecus boisei y luego, en 1990, como Homo erectus, pero hoy en d\u00eda los expertos coinciden en que no hay suficiente informaci\u00f3n para asignar el esp\u00e9cimen a una especie particular de hom\u00ednino. Y el uso de herramientas de piedra tampoco indica qu\u00e9 especies podr\u00edan haber estado cortando la carne y los huesos. Es decir, que a pesar de que es posible que este f\u00f3sil sea una prueba de canibalismo prehist\u00f3rico, tambi\u00e9n podr\u00eda ser que se tratara de un caso de una especie devorando a otra, quiz\u00e1 a un &#8216;primo evolutivo&#8217;. Por desgracia, ninguna de las marcas de corte de herramientas de piedra se superpone con las dos marcas de mordeduras, lo que habr\u00eda permitido establecer el orden de los eventos. Por ejemplo, un gran felino pudo haber hurgado en los restos despu\u00e9s de que los hom\u00ednidos quitaran la mayor parte de la carne del hueso de la pierna. O al contrario, tambi\u00e9n es posible que un gran felino matara a un desafortunado hom\u00ednino y que otros individuos simplemente decidieran aprovechar el cad\u00e1ver. \u00bfEs el caso m\u00e1s antiguo? Podr\u00eda ser que la tibia, despu\u00e9s de todo, no fuera el caso m\u00e1s antiguo de humanos contra humanos. Existe, de hecho, otro f\u00f3sil que se disputa el t\u00edtulo de caso m\u00e1s antiguo conocido de parientes humanos mat\u00e1ndose entre s\u00ed. Se trata de un cr\u00e1neo hallado en Sud\u00e1frica, con una antig\u00fcedad estimada entre 1,5 y 2,6 millones de a\u00f1os y que presenta una serie de marcas justo debajo del p\u00f3mulo derecho. Sin embargo, el origen de esas marcas es controvertido y existen dudas de que fueran realmente causadas por otros hom\u00ednidos. Aunque si lo fueron, ser\u00edan a\u00fan m\u00e1s antiguas que la tibia de Pobiner. M\u00c1S INFORMACI\u00d3N noticia No Hallan el cr\u00e1neo de un joven neandertal con marcas de canibalismo en una cueva de Barcelona noticia No \u00bfPor qu\u00e9 nos quema el sol a la sombra? Para resolver la cuesti\u00f3n, la propia Pobiner se ha ofrecido a reexaminar el cr\u00e1neo de Sud\u00e1frica usando las mismas t\u00e9cnicas con las que estudi\u00f3 la tibia. Los resultados dir\u00edan as\u00ed si las marcas del cr\u00e1neo surafricano son o no fruto de un ataque, y si as\u00ed fuera, cu\u00e1l de los dos ataques sucedi\u00f3 primero.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace 1,45 millones de a\u00f1os, los primeros hom\u00edninos ya se atacaban y mataban unos a otros. 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