{"id":75502,"date":"2023-09-23T16:51:12","date_gmt":"2023-09-23T16:51:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.abc.es\/ciencia\/nave-osirisrex-regresa-hoy-tierra-importante-regalo-20230924161738-nt.html"},"modified":"2023-09-23T16:51:12","modified_gmt":"2023-09-23T16:51:12","slug":"la-nave-osiris-rex-regresa-este-domingo-a-la-tierra-con-un-importante-regalo-material-extraterrestre","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/forocilac.org\/en\/la-nave-osiris-rex-regresa-este-domingo-a-la-tierra-con-un-importante-regalo-material-extraterrestre\/","title":{"rendered":"The Osiris-Rex ship returns to Earth this Sunday with an important gift: extraterrestrial material"},"content":{"rendered":"<p>Siete a\u00f1os han pasado desde que la nave Osiris-Rex levantase el vuelo desde Cabo Ca\u00f1averal, en Florida (EE.UU.). El objetivo de la NASA era recolectar muestras de Bennu, un raro asteroide primitivo del tama\u00f1o del Empire State Building de Nueva York, potencialmente peligroso para la Tierra por su cercan\u00eda con nosotros (est\u00e1 a &#8216;solo&#8217; 300 millones de kil\u00f3metros), pero que guarda muchos de los secretos del origen del Sistema Solar. No fue una haza\u00f1a f\u00e1cil: la sonda casi queda empantanada entre sus rocas, mucho m\u00e1s porosas de lo que los cient\u00edficos hab\u00edan imaginado. Pero lo consigui\u00f3. Y no fue la primera (ese honor lo ostentan las misiones japonesas Hayabusa 1 y Hayabusa 2, que le arrancaron parte de su cuerpo al asteroide Ryugu ), pero s\u00ed la nave que porta la tecnolog\u00eda m\u00e1s avanzada. Este domingo, si todo va seg\u00fan lo previsto, a las 12.42 del mediod\u00eda (hora espa\u00f1ola), pasar\u00e1 cerca de casa para lanzarnos su preciado bot\u00edn \u2013m\u00e1s de 100 gramos de Bennu, la mayor cantidad jam\u00e1s recolectada de un asteroide\u2013 y continuar su camino hacia la siguiente roca espacial de la que espera recoger restos: Apophis, el asteroide apodado como &#8216;dios del caos&#8217;, con probabilidades de impactar contra la Tierra en 2068 . El camino de vuelta tampoco ha sido sencillo. Despu\u00e9s de tomar las muestras en octubre de 2020 , estuvo casi medio a\u00f1o preparando su regreso, que comenz\u00f3 en marzo del a\u00f1o siguiente. Desde entonces, los ingenieros de la NASA han estado monitorizando y llevando a cabo maniobras para que la nave suelte a 102.000 kil\u00f3metros sobre la superficie terrestre su importante carga extraterrestre hoy. El \u00faltimo de estos movimientos se produjo hace justo una semana, cuando un desplazamiento desvi\u00f3 el aterrizaje (previsto para unos minutos antes de las 17 horas) a 12,5 kil\u00f3metros del lugar previsto, predeterminado en un \u00e1rea de 58 kil\u00f3metros de largo por 14 kil\u00f3metros de ancho, sobre un pol\u00edgono militar en el desierto de Utah. Unas maniobras ensayadas hasta la extenuaci\u00f3n, muy delicadas. Tanto que podr\u00edan llevar al fracaso de toda la misi\u00f3n. Momentos cr\u00edticos de la operaci\u00f3n Existen varios puntos cr\u00edticos en las maniobras. \u00abSi la c\u00e1psula entra en un \u00e1ngulo demasiado alto, rebotar\u00e1 sobre la atm\u00f3sfera\u00bb, explic\u00f3 en rueda de prensa Mike Moreau, subdirector del proyecto OSIRIS-REx en el Goddard Space Flight Center de la NASA en Greenbelt (Maryland). Esta posibilidad provocar\u00eda que las muestras acabasen perdidas por el cosmos. No es el \u00fanico riesgo, porque \u00abcon un \u00e1ngulo demasiado bajo, se quemar\u00e1 en la atm\u00f3sfera de la Tierra\u00bb, se\u00f1al\u00f3 Moreau, que inform\u00f3 de que el recept\u00e1culo tendr\u00e1 que soportar temperaturas superiores a los 2.800 \u00baC. Para evitar que sufra da\u00f1os, la c\u00e1psula est\u00e1 dise\u00f1ada para absorber y disipar el calor que se produce durante el reingreso, incluso cuando est\u00e1 completamente envuelta en una bola de fuego. En su etapa m\u00e1s intensa de desaceleraci\u00f3n, la sonda experimentar\u00e1 fuerzas de hasta 32 veces la gravedad de la Tierra y brillar\u00e1 con suficiente calor como para permitir a la NASA trazar su trayectoria desde el suelo utilizando im\u00e1genes infrarrojas. Tambi\u00e9n puede ocurrir un desastre intermedio, y que la c\u00e1psula no se queme por el roce atmosf\u00e9rico, pero que su velocidad sea tan alta (ingresar\u00e1 en nuestros dominios a 12 kil\u00f3metros por segundo) que acabe destrozada contra el suelo. Eso puede pasar si alguno de sus paraca\u00eddas no se despliega de forma correcta. El primero lo har\u00e1 a los once minutos del aterrizaje y servir\u00e1, aparte de para estabilizar la c\u00e1psula, para reducir la velocidad de velocidad hipers\u00f3nica a subs\u00f3nica. El segundo y principal lo har\u00e1 cinco minutos despu\u00e9s, y servir\u00e1 para que la sonda aterrice suavemente sobre el suelo a unos 16 kil\u00f3metros por hora. Traslado a la sala blanca \u00abUna vez que la c\u00e1psula aterrice, nuestro equipo correr\u00e1 contrarreloj para recuperarla y llevarla a la seguridad de una sala limpia temporal\u00bb, prosigui\u00f3 Moreau. Sobre el lugar se tomar\u00e1n y analizar\u00e1n muestras del suelo en el lugar de aterrizaje para ayudar a descartar la posibilidad de contaminaci\u00f3n de la muestra por su impacto con la superficie. Ya en la sala blanca, los t\u00e9cnicos quitar\u00e1n el protector de la c\u00e1psula de retorno para acceder al contenedor sellado del material procedente de Bennu. Desde all\u00ed, el contenedor viajar\u00e1 al Centro Espacial Johnson de la NASA, en Houston (Texas), donde al menos 100 gramos que, seg\u00fan los primeros c\u00e1lculos (aunque algunos datos apuntan a que podr\u00eda ser el doble), porta la sonda, ser\u00e1n repartidos en varios paquetes: un cuarto del contenido para el equipo de Osiris-Rex; y, el resto, para la comunidad cient\u00edfica internacional, que tendr\u00e1 la oportunidad de estudiar las muestras \u00abdurante las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas\u00bb, dice la agencia espacial estadounidense. Bennu, &#8216;el destructor de mundos&#8217; Entre el m\u00e1s del mill\u00f3n de asteroides conocidos, Bennu es uno de los m\u00e1s cercanos. Como adem\u00e1s est\u00e1 en un plano de \u00f3rbita similar al de la Tierra, es uno de los m\u00e1s f\u00e1ciles de visitar. Su tama\u00f1o, de 492 metros, y su periodo de rotaci\u00f3n, de 4,3 horas, le hacen adecuado para orbitarlo con una nave. Adem\u00e1s, se da la circunstancia de que esta roca espacial, apodada &#8216;el destructor de mundos&#8217;, pueda chocar contra nosotros. Y los astr\u00f3nomos han dado una fecha: el 24 de septiembre de 2182. Sin embargo, los especialistas llaman a la calma. Las posibilidades, aunque reales, son bajas: uno entre 2.700, alrededor del 0,037%, seg\u00fan datos de la NASA. Aparte de consideraciones t\u00e9cnicas o de aspectos catastrofistas, Bennu es un asteroide importante porque es una \u00abc\u00e1psula del tiempo\u00bb de los comienzos del Sistema Solar. Se cree que se form\u00f3 hace unos 4.500 millones de a\u00f1os y que ha permanecido inalterado desde entonces, si bien surgi\u00f3 tras el impacto de dos objetos progenitores, hace mil o dos mil millones de a\u00f1os. Su composici\u00f3n, muy rica en carbono, y la presencia de agua en sus minerales, le hacen muy interesante para estudiar no solo la formaci\u00f3n de nuestro vecindario c\u00f3smico, sino tambi\u00e9n la aparici\u00f3n de los precursores que originaron la vida. De hecho, su an\u00e1lisis ser\u00e1 clave para determinar si es cierta la teor\u00eda de que esta, o al menos sus &#8216;ladrillos b\u00e1sicos&#8217; llegaron a bordo de alguna roca espacial que colision\u00f3 contra la Tierra en alg\u00fan momento al principio de los tiempos. Bennu puede tener la clave de este y de otros misterios, incluidos los que a\u00fan no nos hemos tan siquiera planteado.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seven years have passed since the Osiris-Rex spacecraft took flight from Cape Canaveral, Florida (USA). NASA&#039;s goal was to collect samples from Bennu, a rare primitive asteroid the size of the Empire State Building in New York, so\u2026<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[123],"tags":[],"class_list":{"0":"post-75502","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-portal"},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/forocilac.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75502","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/forocilac.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/forocilac.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/forocilac.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/forocilac.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75502"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/forocilac.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75502\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":75541,"href":"http:\/\/forocilac.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75502\/revisions\/75541"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/forocilac.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75502"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/forocilac.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75502"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/forocilac.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75502"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}