Hallan la madriguera de un siniestro gusano gigante de hace 20 millones de a√Īos

By 22/01/2021 Portal

Hace unos 20 millones de a√Īos, unos gigantescos gusanos pudieron haber colonizado el lecho marino del continente euroasi√°tico. Estas criaturas de dos metros de longitud, que parecen sacadas del imaginario de Lovecraft, practicaban la caza de emboscada. Permanec√≠an ocultas en sus largas y estrechas madrigueras hasta que sal√≠an impulsadas hacia arriba para atrapar a sus incautas presas con sus mand√≠bulas y arrastrarlas al interior. Este escenario de pesadilla ha sido propuesto por un equipo de la Universidad Nacional de Taiw√°n tras descubrir unos sorprendentes rastros f√≥siles en los fondos marinos cercanos a la isla. Los hallazgos aparecen publicados en ¬ęScientific Reports¬Ľ.

El nuevo rastro f√≥sil (icnof√≥sil), al que llamaron Pennichnus formosae, consiste en una madriguera en forma de ¬ęL¬Ľ, de aproximadamente 2 metros de largo y 2 √≥ 3 cent√≠metros de di√°metro. Para dar con el mismo, Ludvig L√∂wemark y sus colegas estudiaron 319 espec√≠menes preservados dentro de capas de fondo marino formadas durante la era del Mioceno en el noreste de Taiw√°n. ¬ęEn muchos casos solo pudimos ver una peque√Īa parte del rastro f√≥sil. No fue hasta que encontramos un esp√©cimen casi completo en Yehliu Geopark que finalmente nos convencimos de que nuestra interpretaci√≥n era correcta¬Ľ, explica el investigador a este peri√≥dico.

Antecesor del bobbit

Ilustración en 3D en los gusanos tipo bobbit РSassa Chen

Los rastros fósiles son estructuras geológicas como madrigueras, huellas y cavidades de raíces de plantas preservadas en rocas, que permiten sacar conclusiones sobre la morfología o el comportamiento de organismos antiguos. Lo que nos sugiere la morfología de Pennichnus es que las madrigueras probablemente estaban habitadas por gusanos marinos gigantes similares al gusano bobbit (Eunice aphroditois), que todavía se encuentran en la actualidad.

Los bobbit son depredadores oportunistas que se entierran en el fondo de los oc√©anos y utilizan sus poderosas mand√≠bulas para capturar presas como peces, calamares y pulpos, que despu√©s arrastran a sus madrigueras. Las dimensiones de los antiguos gusanos ¬ęson muy similares a las de los bobbit y la parte superior de las madrigueras tambi√©n coincide¬Ľ, se√Īala L√∂wemark.

Hasta ahora los cient√≠ficos no han encontrado ning√ļn resto del animal que ocupaba esas madrigeras pero, si eran parientes de los bobbit, probablemente tambi√©n ten√≠an feroces mand√≠bulas. ¬ęComo no hemos encontrado el rastro f√≥sil de ningun gusano ‘beb√©’ , creemos que los que lo produjeron no comenzaron a vivir en el sustrato arenoso hasta que fueron adultos. Como en el caso de los bobbits modernos, los juveniles viven en libertad y los adultos construyen una madriguera donde quedarse¬Ľ, aclara el cient√≠fico.

Moco como cemento
Los autores sugieren además que el regreso de un gusano antiguo con su presa a la madriguera alteró el sedimento alrededor, causando distintas estructuras parecidas a plumas. Un análisis más detallado reveló una alta concentración de hierro hacia la sección superior de la madriguera. Esto puede indicar que el gusano reconstruyó su nido secretando moco para fortalecer la pared, ya que se sabe que las bacterias que se alimentan del moco producido por los invertebrados marinos crean ambientes ricos en hierro.

Aunque los gusanos marinos han existido desde principios del Paleozoico, sus cuerpos se componen principalmente de tejido blando y, por lo tanto, rara vez se conservan. Se cree que el rastro fósil presentado en el estudio es el primero conocido de este tipo producido por un depredador de emboscada subterráneo.