La New Horizons alcanza un increíble hito espacial

By 20/04/2021 Portal

Semanas después de que a principios del 2006 la sonda New Horizons de la NASA despegase de casa, tan solo le costó unos minutos enviar y recibir mensajes desde la Tierra. Pero a medida que se iba alejando la nave, los minutos en la comunicación se fueron transformando en horas. Y este 17 de abril, conseguía ser la quinta nave que se colocaba a 50 unidades astronómicas del Sol, o 50 veces más lejos de nuestra estrella que la propia Tierra, a más de 7.500 millones de kilómetros.

Aunque no es la primera que lo consigue (antes las sondas Voyager 1 y 2 y las Pioners 10 y 11 lo consiguieron), se trata de un hito: alcanzar esa región remota significa que las comunicaciones se retrasan hasta siete horas, incluso viajando la información a la velocidad de la luz. Y no queda ahí la espera: se necesitan otras tantas horas más para saber si la Tierra ha recibido el mensaje. Y al revés.

¬ęEs dif√≠cil imaginar algo tan lejano -afirma Alice Bowman, gerente de operaciones de la misi√≥n New Horizons en el Laboratorio de F√≠sica Aplicada Johns Hopkins en Laurel, Maryland-. Una cosa que hace que esta distancia sea tangible es cu√°nto tiempo nos lleva en la Tierra confirmar que la nave espacial recibi√≥ nuestras instrucciones. Esto pas√≥ de ser casi instant√°neo a ser ahora del orden de 14 horas. Hace que la distancia extrema sea real¬Ľ.

Para celebrar este incre√≠ble record, la New Horizons -que tiene como objetivo explorar Plut√≥n, sus sat√©lites y asteroides del cintur√≥n de Kuiper- fotografi√≥ recientemente desde el Cintur√≥n de Kuiper, en la frontera del Sistema Solar, el campo de estrellas donde se pod√≠a ‘ver’ al fondo a una de sus compa√Īeras en la traves√≠a de larga distancia, la Voyager 1, en una instant√°nea que nunca se hab√≠a podido tomar.

Aunque la Voyager 1 es demasiado débil para verse directamente en la imagen, su ubicación se conoce precisamente debido al seguimiento de radio de la NASA. Así fue como el pasado 25 de diciembre la New Horizons pudo apuntar al espacio donde se encuentra la Voyager 1 (marcada con un círculo amarillo), y que se ha convertido en el objeto más lejano creado por humanos y la primera nave espacial que abandonó el sistema solar (y que se encontraba en aquel momento a 18.000 millones de kilómetros de la New Horizons). En cuanto a los puntos brillantes, la mayoría son estrellas, pero las que aparecen con aspecto borroso, en realidad son galaxias distantes.

Imagen tomada desde la New Horizons el 25 de diciembre de 2020. En el círculo amarillo se encuentra la Voyager 1, que no es visible a simple vista en la fotografía

NASA / Johns Hopkins APL / Southwest Research Institute
¬ęPara m√≠, es una imagen inquietantemente hermosa -afirma Alan Stern, investigador principal de New Horizons del Southwest Research Institute en Boulder, Colorado-. Volar una nave espacial a trav√©s de todo nuestro Sistema Solar para explorar Plut√≥n y el cintur√≥n de Kuiper nunca se hab√≠a hecho antes. Pero desde su lanzamiento hace casi dos d√©cadas, nuestros hijos han crecido y nosotros hemos envejecido. Y por el camino tambi√©n hemos conseguido hacer muchos descubrimientos cient√≠ficos, inspiramos muchas carreras cient√≠ficas e incluso hicimos un poco de historia¬Ľ.

De hecho, la New Horizons fue dise√Īada para hacer historia: viajando a 58.500 kil√≥metros por hora es la nave m√°s r√°pida creada por el ser humano. Su sobrevuelo asistido por la gravedad de J√ļpiter en febrero de 2007 no solo redujo en aproximadamente tres a√Īos su trayecto de camino a Plut√≥n, sino que le permiti√≥ obtener las mejores vistas del d√©bil anillo de J√ļpiter y capturar la primera pel√≠cula de un volc√°n en erupci√≥n en un lugar que no fuera la Tierra.

New Horizons realiz√≥ con √©xito la primera exploraci√≥n del sistema Plut√≥n en julio de 2015, seguida del sobrevuelo m√°s lejano de la historia, y el primer vistazo de cerca a un objeto del Cintur√≥n de Kuiper (KBO), con su vuelo m√°s all√° de Arrokoth el d√≠a de A√Īo Nuevo de 2019. Desde su posici√≥n √ļnica en el cintur√≥n de Kuiper, la New Horizons est√° realizando observaciones que no se pueden hacer desde ning√ļn otro lugar; incluso las estrellas se ven diferentes desde el punto de vista de la nave espacial.

Los miembros del equipo de New Horizons usan telescopios gigantes como el observatorio japonés Subaru para escanear los cielos en busca de otro potencial objetivo de sobrevuelo. Mientras, los sistemas de la nave se mantienen en plena forma, recopilando datos sobre el viento solar y el entorno espacial en el Cinturón de Kuiper, donde permanecerá activa hasta finales de la década de 2030. Larga vida a la New Horizons.