Los secretos de la argamasa que levantaron un imperio

By 22/11/2020 Portal

Aunque no se sabe qui茅n descubri贸 o utiliz贸 el hormig贸n por vez primera, probablemente su nacimiento tuvo lugar hace 12.000 a帽os cuando restos de caliza quemada reaccionaron con esquisto bituminoso.

Es f谩cil imaginarnos a nuestros antepasados junto a un fog贸n, charlando y contando historias, el fuego entrar铆a en contacto con piedras calc谩reas, yeso y arcilla. Las elevadas temperaturas provocaron que la piedra carbonatara y se transformase en polvo.

Seguramente, el 煤ltimo ingrediente lleg贸 horas despu茅s en forma de aguacero, la llovizna provoc贸 que el polvo y las piedras se convirtiesen en una amalgama s贸lida y compacta, forjando el primer cemento de la historia. Un regalo de la naturaleza.

Luego vendr铆a todo rodado. Aquellos hombres primitivos aprovecharon la ocasi贸n y se decidieron a construir el suelo de sus viviendas uniendo caliza, arena, grava y agua, a modo de un cemento muy rudimentario.

De los nabateos al Coliseo
Tuvo que pasar mucho tiempo para que los nabateos 鈥搇os habitantes de la actual Siria y Jordania- lo utilizaran para construir estructuras arquitect贸nicas, algunas de las cuales todav铆a se conservan. M谩s adelante, avanzando en la sinuosa l铆nea del tiempo, les toc贸 el turno a los egipcios, que emplearon un mortero de cal y yeso para construir las famosas pir谩mides de Gizeh.

Sin embargo, fueron los romanos los que utilizaron el hormig贸n a gran escala, fueron ellos los que lo emplearon en obras como el Coliseo, el mercado de Trajano, el Pante贸n de Agripa o el puente de Alc谩ntara, en Hispania. Con esta argamasa 芦construyeron禄 su imperio.

Se suele decir que Octavio Augusto encontr贸 una Roma de ladrillo y dej贸 una de m谩rmol, aunque ser铆a mucho m谩s preciso decir que la Roma que cedi贸 fue de hormig贸n.

La prolongada duraci贸n de esos edificios nos hace sospechar que los constructores romanos conoc铆an a la perfecci贸n c贸mo dosificar los componentes de la mezcla y el empleo de t茅cnicas adicionales para mejorar la resistencia del material.

Sin embargo, y a pesar de que fueron muchos los romanos que mencionaron al hormig贸n en sus escritos -desde Plinio el Viejo hasta Vitrubio, pasando por Cat贸n el Censor-, no ha llegado hasta nosotros su receta exacta.

El secreto est谩 en la masa
Durante siglos el hormig贸n romano fue un secreto inescrutable. Ha sido preciso recurrir a la fluorescencia y a la microdifracci贸n para desvelar uno de los misterios mejor guardados del Imperio romano.

Ahora sabemos que lo consegu铆an al mezclar ceniza volc谩nica con cal 鈥撁硏ido de calcio- y agua del mar. Con esta mixtura lograban un mortero al que despu茅s incorporaban roca volc谩nica 鈥損uzolanas-, consiguiendo lo que se conoce como reacci贸n puzol谩nica.

Finalmente, los huecos de la cal eran ocupados por cristales de tobermorita, al tiempo que el agua marina se filtraba por los resquicios de la roca, reaccionando con los restos de las cenizas volc谩nicas y contribuyendo a la creaci贸n de m谩s cristales. En definitiva, el hormig贸n romano resultante ten铆a una consistencia muy parecida a la de una roca. Con la ayuda del hormig贸n Roma se convirti贸 en la Ciudad Eterna.

Para finalizar una curiosidad etimol贸gica. El vocablo 芦hormig贸n禄 tiene su origen en el parecido a un bizcocho que se preparaba con almendras, harina, leche y huevos y que se conoc铆a con el nombre de 芦formig贸禄. Ah铆 lo dejo鈥

M. Jara

Pedro Gargantilla es m茅dico internista del Hospital de El Escorial (Madrid) y autor de varios libros de divulgaci贸n.