Los ultrasonidos sacan a la luz una familia de parásitos viviendo dentro de un hombre

By 30/11/2020 Portal

Todo está inventado en la Naturaleza, incluyendo los seres que viven a costa de otros: son los llamados parásitos. Algunos de los más antiguos son los virus, como el SARS-CoV-2, capaces de causar pandemias. Otros sencillamente nos pican y chupan la sangre, mientras que otros viven en el interior de sus víctimas, haciendo todo tipo de cosas sobre las que no es recomendable leer antes de irse a dormir.

Recientemente, los investigadores han registrado un caso clínico tan sorprendente como desagradable, en un reciente artículo publicado en «The New England Journal of Medicine». Un chico de 20 años acudió a una consulta de urgencias, en Nueva Delhi, aquejado de diarrea, dolor abdominal y vómitos. Los análisis de sangre revelaron la presencia de linfocitos, marcadores de una infección en curso y, al hacer una prueba de ultrasonidos, para examinar la vena cava, localizaron la fuente de sus sufrimientos: toda una familia de lombrices intestinales viviendo felizmente en su estómago, para desgracia del hospedador.

En un principio no supieron de qué se trataba, y describieron el hallazgo de una estructura tubular que se movía con un movimiento ondulante. Pero los médicos recogieron una muestra de heces y allí encontraron la prueba definitiva del delito: un alto número de huevos de la especie
Ascaris lumbricoides
.

Este animal se conoce vulgarmente como lombriz intestinal, porque tiene una forma redondeada que recuerda a las lombrices de tierra. Sin embargo, en realidad es un nematodo y no un oligoqueto (como las lombrices).

En esta ocasión, el paciente fue tratado con albendazol, un medicamento antiparasítico, y pudo salir del hospital al día siguiente. Al cado de dos semanas, informó de que había expulsados varios gusanos al hacer sus necesidades. Sin embargo, en otras ocasiones, es necesario hacer operaciones de cirugía, donde se pueden extraer muy importantes cantidades de lombrices.

Un gusano recorriendo todo el cuerpo

Ascaris lumbricoides es un experto en sobrevivir a condiciones extremas. Sus huevos, que se liberan a través de las heces del hospedador, son extremadamente resistentes a la deshidratación y a altas las temperaturas, por lo que pueden persistir varios años y facilitar el contagio, que ocurre a través de la ingesta de, por ejemplo, vegetales contaminados de huevos. De ahí que cobre una extrema importancia la higiene de manos y de los productos.

Cuando se ingieren, se desarrolla la llamada ascariasis. Los huevos eclosionan en el interior del intestino delgado, y las larvas se introducen en el sistema circulatorio, desde donde llegan a los pulmones, realizando dos mudas y aumentando de tamaño.

Un huevo fertilizado encontrado en las heces del paciente

Chaurasia & Bhoi, NEJM, 2020
El hospedador tose y se los traga, lo que permite que los gusanos vuelvan a su sistema digestivo y lleguen hasta el intestino delgado, donde ponen sus huevos y se convierten en adultos, copulan y alcanzan tamaños de hasta 35 centímetros. Allí, absorben los nutrientes que ingiere la persona a través de su cutícula. Cada día, una hembra puede poner 200.000 huevos.

Esta criatura es el parásito más dañino para humanos en todo el mundo (solo considerando animales que viven en nuestro interior), según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades CDCs, de Estados Unidos. Cada año, entre 800 millones y 1.200 millones de personas se infectan con ellos.

Este gusano es más frecuente en los países tropicales y subtropicales donde los sistemas de saneamiento no son adecuados y donde escasean las medidas de higiene. En India, son extremadamente frecuentes.

Para evitarlos, es fundamental limpiarse las manos y evitar el contacto con suelos contaminados, donde se usen heces humanas como fertilizante, o donde haya personas haciendo sus necesidades en las cercanías. También se recomienda lavar, cocinar y pelar vegetales antes de comerlos.