Mujeres europeas poseen un «gen de la fertilidad» heredado directamente de los neandertales

By 29/05/2020 Portal

Una de cada tres mujeres europeas lleva en sus genes una pieza de ADN muy particular, un gen heredado directamente de los neandertales y cuya función es la de ayudar a codificar el receptor de la hormona progesterona (PGR). Según un estudio recién publicado en la revista Molecular Biology and Evolution, el receptor de la progesterona está íntimamente asociado a una mayor fertilidad, menos hemorragias durante las primeras fases de embarazo y menos abortos espontáneos. El trabajo ha sido realizado por un equipo de investigadores del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, en Alemania, y el Instituto Karolinska, en Suecia.

Según explica Hugo Zeberg, que junto a Janet Kelso y Svante Pääbo es uno de los autores del artículo, «es un buen ejemplo de cómo las variantes genéticas favorables que llegaron hasta los humanos modernos al mezclarse con los neandertales pueden tener efectos en las personas que viven hoy en día».

Diversos estudios ya habían demostrado que los humanos modernos, nuestros antepasados directos, se cruzaron con los neandertales en varias ocasiones, y que cerca del 2% del ADN de todas las personas de ascendencia no africana procede directamente de esa otra especie inteligente que desapareció de Europa hace cerca de 35.000 años. Una parte de esa herencia, como la capacidad para hacer frente a enfermedades euroasiáticas con las que los humanos nunca se habían encontrado, ya había demostrado ser tremendamente útil. Y ahora, el gen PGR nos da otra prueba de lo beneficioso que fue nuestro cruce con esa especie desaparecida.

«La hormona progesterona -escriben los investigadores- es importante para preparar el revestimiento uterino para la implantación de óvulos y para mantener las primeras etapas del embarazo». Pääbo y su equipo analizaron datos de biobancos de 450.000 personas (244.000 de ellas mujeres), todas de ascendencia europea, y hallaron que casi un tercio de ellas había heredado el gen PGR de los neandertales. En concreto, el 29% llevaba una copia de ese receptor y el 3% contaba incluso con dos copias.

«La proporción de mujeres que heredaron ese receptor -afirma Zeberg- es aproximadamente diez veces mayor que para la mayoría de las variantes del gen neandertal. Estos hallazgos sugieren que esta variante neandertal tiene un efecto realmente favorable para la fertilidad».

El estudio, en efecto, ha demostrado que las mujeres que incorporan el gen neandertal tienden a tener menos hemorragias durante el embarazo, menos abortos espontáneos y, en general, dan a luz a un mayor número de hijos.

Parto prematuro
Sin embargo, ya en 2018 Jingjing Li, de la Universidad de Stanford, se dio cuenta de que una de las formas (o alelos) del gen PGR tiene también un efecto negativo: aumenta las posibilidades de parto prematuro. Pero cualquier ADN neandertal que resultara ser dañino debería haber desaparecido con el tiempo, ya que un gen perjudicial deja a sus portadores en una clara desventaja evolutiva. Claramente, el alto porcentaje de personas que aún hoy siguen portando el gen indica, según Zeberg, que su impacto global debe ser positivo.

Fue esa aparente contradicción lo que llevó a Zeberg y al resto de los investigadores a emprender este estudio, durante el que quedaron patentes cuales eran sus beneficios. Lo cual no significa que los resultados de 2018 no sean válidos. El gen neandertal, en efecto, también está relacionado con una mayor probabilidad de parto prematuro. Pero el nuevo estudio pone ese hallazgo bajo una nueva perspectiva.

Según Zeberg, en efecto, es muy posible que algunos de esos nacimientos prematuros hubieran terminado en abortos si la mujer careciera del gen neandertal. Es decir, que incluso en esos casos, su presencia ayudaría a preservar embarazos que de otra forma se habrían malogrado en una etapa temprana.