Ni megaestructura alienígena ni exoplanetas: la nueva teoría sobre el extraño «parpadeo» de la estrella Tabby

By 21/01/2021 Portal

Descubierta en 2015, la estrella Tabby (o KIC 8462852 y también conocida como como estrella Boyajian) lleva desconcertando a los astrónomos desde entonces: sus impredecibles fluctuaciones de brillo, que incluso pueden provocar que su luz se apague hasta un 22%, aún no tienen una explicación clara. Ahora, investigadores de la Universidad de Arizona proponen una nueva teoría: la estrella Boyajian podría tener una «hermana» y ser parte de un sistema estelar binario.

Hasta ahora, los científicos solo han descartado que las variaciones de luminosidad se den porque un exoplaneta esté pasando frente a ella. Esta tesis ha sido rechazada porque aunque este fenómeno sí provoca que las estrellas disminuyan su brillo, apenas se nota en un 1% o menos, lo que no explicaría esas variaciones de luminosidad tan acusadas. Aparte, si se tratara de un planeta (o planetas) cruzándose por delante de Boyajian, estas alteraciones se mostrarían en intervalos regulares, ya que estos cuerpos suelen tener órbitas previsibles. Pero los cambios en la luz de KIC 8462852 no muestran un patrón definido.

Otra de las particularidades de la estrella Boyajian es que cuando su luz se atenúa, algunas longitudes de onda se bloquean más que otras, lo que descartaría que sea objeto sólido, que obstruiría el brillo de forma uniforme. Es decir, que no se podría tratar de un exoplaneta, pero tampoco una «megaestructura alienígena» como proponían algunos investigadores en 2016 para explicar el misterio. También se propuso la teoría de que una exoluna en descomposición estaría nublando la superficie de la estrella, creando una estela de polvo que taparía a Tabby, lo que tendría mayor relación con las hipótesis dominantes actuales.

Polvo y escombros: la teoría más aceptada
Hasta la fecha, la explicación más aceptada es la teoría de que probablemente esas fluctuaciones las estén causando polvo y pequeños escombros, posiblemente de plantesimales rotos o incluso cometas con órbitas excéntricas (es decir, con órbitas muy ovaladas), junto con las variaciones normales de brillo que presentan todas las estrellas. Pero el nuevo estudio, disponible a través del portal de preimpresión ArXiv y aceptado en la revista «Astronomical Journal», apunta un paso más allá: KIC 8462852 pertenecería a un sistema binario estelar, lo que podría estar afectando al brillo de Boyajian.

La presencia de una estrella compañera en una órbita amplia podría ayudar a explicar la presencia de todo este material flotante y caótico, proporcionando perturbaciones gravitacionales adicionales para alterar los cuerpos en órbita. Es decir, que según esta nueva hipótesis, el hecho de que la nube de escombros estelares «nuble» la superficie de la estrella de forma imprevisible podría explicarse gracias a los tirones gravitatorios de la segunda estrella cercana.

Cinco años de mediciones
El equipo, dirigido por Logan Pearce de la Universidad de Arizona, lleva desde 2016 observando el sistema y tratando de confirmar la posible conexión de la variación de la luminosidad con la supuesta estrella cercana. Sin embargo, el problema de medir el espacio en tres dimensiones es que, a veces, aunque los cuerpos puedan parecer que se encuentran bastante juntos, la realidad es que están a distancias mucho mayores. Y esta estrella enana, de color amarillo-blanco, se encuentra a unos 1.470 años luz de distancia de la Tierra; es decir, bastante lejos de nosotros.

Para salvar este obstáculo, el equipo observó la estrella durante cinco años desde el Observatorio Keck, en Hawai, para llegar a sus conclusiones. Además, compararon sus resultados con los datos astrométricos del satélite Gaia, que elaboró el mapa tridimensional más completo y preciso de la Vía Láctea hasta la fecha. Y ambos coincidían.

Así es como los investigadores han concluido que las dos estrellas se encuentran separadas a unoas 880 unidades astronómicas (es decir, 880 veces la distancia de la Tierra al Sol) y que Boyajian, o KIC 8462852 A, es la estrella más grande, con un tamaño 1,5 veces mayor que nuestro Sol y 1,36 veces su masa. Su compañera, llamada KIC 8462852 B, es una estrella enana roja de aproximadamente 0,45 veces el tamaño del Sol y 0,45 su masa.

Su influencia
Aunque estén tan lejos y es poco probable que la enana roja tenga un efecto directo en las fluctuaciones del brillo de Boyajian, los investigadores creen que esta compañera puede influir en la evolución a largo plazo del sistema y desempeñar un papel clave en el misterio de Boyajian. Se sabe que las estrellas dentro de sistemas binarios muy espaciados pueden ser empujadas por fuerzas gravitacionales muy fuertes para moverse muy cerca del centro de masa mutuo varias veces en el transcurso de alrededor de 10.000 millones de años. A su vez, esto podría influir en las órbitas de planetas del sistema o de otros cuerpos, que pueden incluso chocar entre sí y crear nubes de escombros como la que se piensa que oculta a veces el brillo de KIC 8462852.

Sin embargo, aún faltan datos para confirmar esta teoría: con una separación tan amplia, las dos estrellas tendrían que tener una órbita extremadamente larga, pero las observaciones tomadas no fueron suficientes para predecir esta trayectoria. Además, se desconoce si KIC 8462852 B sigue formando parte del sistema de Boyajian o, si por el contrario, ha sido expulsada de él. Es por ello que se necesitan más mediciones y confirmar o descartar el papel de la estrella hermana en uno de los mayores misterios estelares actuales.