Calculan la «n» en la famosa ecuación de Drake

By 04/11/2020 Portal

Un equipo internacional de astrónomos, entre ellos algunos de la NASA y el Instituto SETI para la búsqueda de vida fuera de nuestro planeta, ha calculado con datos del telescopio espacial Kepler el número de planetas potencialmente habitables que puede haber solo en nuestra galaxia, la Vía Láctea. Pues bien, el número que han concluido es sorprendente: hasta 300 millones. Algunos incluso podrían estar bastante cerca, incluso a menos de 30 años luz de nuestro Sol. Los hallazgos se publicarán en «The Astronomical Journal».

«Esta es la primera vez que todas las piezas se han reunido para proporcionar una medida confiable del número de planetas potencialmente habitables en la galaxia», afirma Jeff Coughlin, investigador de exoplanetas en el Instituto SETI y director de Oficina de Ciencias de Kepler. «Este es un término clave de la Ecuación de Drake, que se utiliza para estimar el número de civilizaciones (extraterrestres); estamos un paso más cerca en el largo camino para descubrir si estamos solos en el cosmos».

La Ecuación de Drake es un argumento probabilístico que detalla los factores a considerar al estimar el número potencial de civilizaciones tecnológicamente avanzadas en la galaxia que podrían detectarse. Esta fórmula también se considera a menudo como una hoja de ruta para la astrobiología y guía gran parte de la investigación en el Instituto SETI.

Es la siguiente:

en la que N es el número de civilizaciones tecnológicamente avanzadas; R, el número total de estrellas en la vía láctea; fp, la fracción de esas estrellas que tienen sistemas planetarios; ne, el número de planetas apropiados para la vida por cada sistema planetario; fl, la fracción de esos planetas donde se desarrolla vida; fi, la fracción de esos planetas donde se desarrolla la inteligencia; fc, la fracción de esos planetas capaces de comunicarse mediante señales de radio y L, la fracción de tiempo de vida del planeta durante la cual vive la civilización.

Agua líquida
Para desarrollar una estimación razonable, los investigadores observaron exoplanetas de tamaño similar a la Tierra y que, por lo tanto, es más probable que sean planetas rocosos. También se fijaron en las llamadas estrellas similares al Sol, de aproximadamente la misma edad y la misma temperatura. Otra consideración para la habitabilidad es si el planeta podría tener las condiciones necesarias para mantener agua líquida.

Las estimaciones anteriores sobre la determinación del número de exoplanetas potencialmente habitables que hay en nuestra galaxia se basaron en gran medida en la distancia del planeta a su estrella. Esta nueva investigación también considera cuánta luz llega al planeta desde su estrella, lo que afectaría la probabilidad de que el planeta pueda contener agua líquida. Para hacer esto, el equipo examinó no solo los datos de Kepler, sino también los datos de la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea (ESA) sobre cuánta energía emite la estrella del planeta.

Al tener en cuenta los datos de Kepler y Gaia, los resultados reflejan mejor la diversidad de estrellas, sistemas solares y exoplanetas en nuestra galaxia.

«Saber cuán comunes son los diferentes tipos de planetas es extremadamente valioso para el diseño de las próximas misiones de búsqueda de exoplanetas», dice Michelle Kunimoto, coautora del estudio e investigadora del Instituto de Tecnología de Massachusetts en Cambridge (EE.UU.). «Las encuestas dirigidas a planetas pequeños y potencialmente habitables alrededor de estrellas similares al Sol dependerán de resultados como estos para maximizar sus posibilidades de éxito», añade.

Los investigadores creen que se necesitarán más investigaciones para comprender el papel que tiene la atmósfera de un planeta en su capacidad para soportar agua líquida. La misión Kepler, que dejó de recopilar datos oficialmente en 2018, ha identificado más de 2.800 exoplanetas confirmados, con varios miles de candidatos más. Hasta ahora, los astrónomos han identificado varios cientos de planetas en la zona habitable de su estrella en los datos de Kepler. Como dicen los autores: «¡Puede llevar un tiempo encontrar los 300 millones!».