De Apolo a Artemis I: La primera conexión de Orion tras el lanzamiento, con Madrid

Por 16/11/2022 Portal

La Estación de Seguimiento de la localidad madrileña de Robledo de Chavela fue testigo hace más de 50 años de la llegada de la humanidad a la Luna. Este miércoles, fue la primera en recibir la señal de que la cápsula Orion , que en un futuro devolverá a los astronautas a nuestro satélite, era capaz de volar de forma autónoma dos horas después de su lanzamiento. Dos antenas de 34 metros de parábola de las seis que dispone el centro madrileño son las que ‘escucharon’ la señal. Robledo forma parte de la Red del Espacio Profundo de la NASA junto a otras dos instalaciones situadas en Goldstone (California) y Camberra (Australia). Las tres vigilarán la marcha de la misión Artemis I de la agencia espacial estadounidense durante los más de 25 días que durará. Su distribución estratégica, separadas entre sí por unos 120 grados de longitud, permite que cuando una de ellas comienza a perder la señal de la nave, otra la capta de inmediato. «Nos vamos pasando el testigo del seguimiento por la rotación de la Tierra . Lo siento por los terraplanistas, pero es así», explica Ángel Anaya, manager de operaciones del Madrid Deep Space Comunications Complex (MDSCC) en Robledo. Le dedicarán a Orion unas ocho o nueve horas continuas. Tienen decenas de misiones que atender (orbitadores y vehículos marcianos, naves de la NASA por el Sistema Solar, el telescopio James Webb), pero el lanzamiento de Artemis I ha sido prioridad. Era un momento crítico. «El cohete lleva una gran cantidad de combustible. Es una bomba», recuerda. También será de infarto la inserción en la órbita lunar , con el riesgo de que caiga en ella. «Vivir un hito» Junto a un equipo de siete operadores que se ocupan de las antenas y quince trabajadores de mantenimiento atentos a cualquier posible fallo, Anaya dice haber presenciado «un hito». «Para mí esto es emocionante. Todas las actividades en Robledo son seguimientos de naves robóticas, pero esta misión es precursora de la que llevará seres humanos en unos tres años a la Luna y eso marca la diferencia. Me he criado en este oficio oyendo los relatos de los pioneros de los años 60 y me encuentro con que vuelvo a vivirlo», explica. Foto del equipo conjunto de Operaciones, Mantenimiento y Gestión que ha soportado las actividades criticas de Artemis I en Robledo de Chavela Ángel Anaya Pero Artemis I es muy diferente a las misiones Apolo. «La coyuntura política es distinta y hay un avance tecnológico de varios órdenes de magnitud . En el 69 el proceso de datos era varias veces inferior al de cualquier smartphone que hoy llevamos en el bolsillo. El avance tecnológico no asegura el éxito, pero propicia que muchas cosas se acometan de otra forma», señala. «Vamos a pasar del blanco y negro al ‘streaming’», apunta sobre cómo veremos a la que probablemente sea la primera mujer y la primera persona no blanca en pisar el regolito lunar. MÁS INFORMACIÓN noticia Si El regreso a la Luna empieza en Lanzarote noticia No ¡Sorpresa! La Luna pudo formarse en apenas unas horas ¿Es necesario volver a al Luna? «¿Es necesario explorar, ir más allá del horizonte? Es necesario ir más lejos siempre », afirma Anaya.