Detectan un intenso bombardeo en el entorno de Pr贸xima b, la tierra m谩s cercana

By 11/12/2020 Portal

En 2016 un equipo dirigido por astr贸nomos espa帽oles descubri贸 la presencia de un planeta rocoso de tama帽o similar a la Tierra en la 贸rbita de la estrella m谩s cercana al Sol: Pr贸xima Centauri. De esta forma, este exoplaneta, llamado Pr贸xima b y situado a tan solo 4,2 a帽os luz del Sol, se convirti贸 en un candidato muy interesante para buscar posibles huellas de vida y estudiar su atm贸sfera.

Dicho planeta te贸ricamente puede tener agua en superficie, porque no est谩 ni muy cerca ni muy lejos de su estrella, es decir, que cae dentro de lo que se conoce como zona de habitabilidad. Pero, enseguida, surgieron las voces que recordaron que las estrellas como Pr贸xima Centauri, las enanas rojas o estrellas de tipo M, se caracterizan por su alta actividad estelar, es decir, por la producci贸n de llamaradas y violentas eyecciones, capaces de arrasar con plasma y radiaci贸n la superficie de los mundos situados cerca de ellas. Y este es justo el caso de Pr贸xima b.

Pero incluso con esto en mente, es necesario comprobarlo y observar de cerca el comportamiento de Pr贸xima Centauri antes de sacar conclusiones precipitadas. En 2017, investigadores detectaron la producci贸n de una potente llamarada solar 10 veces m谩s potente que la m谩s poderosa ocurrida en el Sol. Y ya esta semana, un equipo de astr贸nomos han encontrado indicios de la generaci贸n de eyecciones de masa coronal (CMEs), unos colosales 芦latigazos禄 estelares que expulsan plasma (gas caliente e ionizado) al espacio.

芦Nuestra investigaci贸n muestra que estos planetas 鈥擯r贸xima b y Pr贸xima c, ambos situados en la 贸rbita de Pr贸xima Centauri, a muy poca distancia de ella鈥 (…) son muy vulnerables a la peligrosa radiaci贸n ionizante, que podr铆a esterilizar eficazmente a estos planetas禄, ha comentado en un comunicado Andrew Zic, astr贸nomo de la Universidad de Sidney, en Australia. Los resultados de su estudio se han publicado recientemente en 芦The Astrophysical Journal禄.

En verde, la zona de habitabilidad de una estrella (a la derecha): cuando un planeta no est谩 ni muy cerca ni muy lejos de su estrella, puede tener agua l铆quida en superficie, siempre y cuando la estrella no arrase la superficie y la atm贸sfera del planeta lo permita

NASA/JPL-Caltech

Las enanas rojas ya eran conocidas por su extrema violencia durante su larga juventud (su esperanza de vida es superior a la actual edad del universo). Son estrellas que generan muy intensos campos magn茅ticos en su superficie, grandes manchas solares y potentes emisiones de rayos X. Muchas de ellas suelen albergar superllamaradas, fen贸menos explosivos que liberan energ铆as 10 a 1.000 veces superiores a las mayores llamaradas solares. Dado que en el Sol las llamaradas solares m谩s intensas se asocian con las eyecciones de masa coronal (CMEs), se entiende que las enanas rojas tambi茅n las producir谩n con frecuencia. Esto es determinante para decidir si pueden tener planetas en su 贸rbita que alberguen vida (o agua l铆quida en superficie) o no.

芦Nuestro Sol emite con regularidad nubes calientes de part铆culas ionizadas, durante lo que llamamos eyecciones de masa coronal禄, ha explicado Andrew Zic. 芦Pero dado que el Sol es mucho m谩s caliente que Pr贸xima Centauri y las otras enanas rojas, nuestra zona habitable 鈥攅n la que un planeta no est谩 ni muy cerca ni muy lejos de su estrella, de forma que pueda tener agua l铆quida en su superficie鈥 est谩 lejos de la superficie del Sol, lo que significa que est谩 relativamente a salvo de estos eventos禄.

Adem谩s, ha proseguido Zic: 芦La Tierra tiene un poderoso campo magn茅tico planetario que la protege de estas intensas explosiones de plasma solar禄. En el otro extremo, Pr贸xima b est谩 tan cerca de su estrella, que est谩 anclado marealmente, lo que significa que siempre le da la misma cara, como la Luna al Sol, e implica que genere un campo magn茅tico mucho m谩s d茅bil.

Tom谩ndole el pulso a Pr贸xima Centauri
Esta investigaci贸n ha aportado evidencias de que las llamaradas estelares de las enanas rojas, previamente detectadas, pueden estar asociadas a las eyecciones de masa coronal, todav铆a m谩s peligrosas para la habitabilidad de los exoplanetas pero hasta ahora dif铆ciles de observar con claridad.

En esta ocasi贸n, los astr贸nomos han buscado unas r谩fagas de radio que el Sol libera al experimentar eyecciones de masa coronal. Combinando datos del Telescopio Zadko (Australia), los datos del sat茅lite TESS, de la NASA o el radiotelescopio ASKPAP, tambi茅n en Australia, pudieron detectar una serie de r谩fagas de radio, relacionadas con las eyecciones de masa coronal con una alt铆sima probabilidad.

芦Es un resultado muy interesante禄, ha comentado Tara Murphy, investigadora en la Universidad de Sidney y coautora del trabajo. 芦La incre铆ble calidad de los datos nos permiti贸 ver la llamarada estelar de Pr贸xima Centauri durante toda su evoluci贸n con un gran nivel de detalle禄.

Gracias a esto, no han logrado una evidencia directa de una eyecci贸n de masa coronal en una enana roja, pero s铆 el indicio m谩s firme hasta la fecha. Esto permitir谩 que los astr贸nomos comprendan un poco mejor las condiciones que existen en los planetas en la 贸rbita de otras estrellas.

芦Probablemente, sean malas noticias para la meteorolog铆a espacial禄, ha reconocido Andrew Zic. 芦Parece probable que las estrellas m谩s comunes de las galaxias, las enanas rojas, no son lugares estupendos para encontrar vida tal como la conocemos禄.

驴Pueden los planetas estar protegidos?
Sin embargo, todav铆a hay una duda razonable sobre las posibilidades de los exoplanetas: 芦驴Cu谩ntos exoplanetas tienen campos magn茅ticos como el de la Tierra?禄, se ha preguntado Zic. Hasta ahora, no se ha podido observar la fuerza de estas burbujas de energ铆a, aunque una forma de hacerlo podr铆a ser buscar la luz de las auroras.

En un planeta protegido por un campo magn茅tico potente, como la Tierra, estas eyecciones de masa coronal pueden crear auroras o tormentas geomagn茅ticas, pero en un planeta con un campo magn茅tico debilitado, como Pr贸xima b, pueden arrasar cualquier atisbo de vida situado en la superficie.

芦Incluso si hubiera campos magn茅ticos, dada la proximidad de los planetas de la zona habitable a las enanas rojas de tipo M, podr铆a que no fueran suficientes para protegerlas禄, ha concluido Andrew Zic. Eso tendr铆a mucha importancia para poder estimar cu谩ntos de las cientos de miles de millones de estrellas de la V铆a L谩ctea podr铆an estar albergando vida extraterrestre.