El posible motivo por el que no vemos nuestras llaves aunque las tengamos delante

By 10/10/2020 Portal

¿Alguna vez ha abierto la nevera en busca de la mayonesa y no la ha visto aunque la tuviera delante? ¿Ha buscado las llaves de casa durante un buen rato, aunque las tuviera en la mano o justo delante de sus narices?

Según un artículo que se ha publicado recientemente en «Nature», el motivo puede estar en las «ondas cerebrales viajeras». Tal como han concluido investigadores del Instituto Salk, en La Jolla, Estados Unidos, estas señales nerviosas forman parte del sistema visual y están organizadas para permitirle al cerebro percibir, o no percibir, objetos difíciles de ver.

«Hemos descubierto que los objetos tenues son mucho más fáciles de ver si la visualización está sincronizada con las ondas cerebrales viajeras», ha resumido para «Cosmosmagazine.com» John Reynolds, autor senior del artículo.

Mayor o menor sensibilidad
«Estas ondas facilitan la sensibilidad de la percepción, de forma que hay momentos en que puedes ver lo que de otra forma no verías», ha dicho Reynolds. Sin embargo, también ocurre al revés.

Hasta ahora, se había estudiado estas ondas durante la anestesia, pero se había concluido que quizás eran un artefacto de las mediciones.

Sin embargo, el equipo de Reynolds se propuso investigar si estas ondas se producían también durante la vigilia. Para ello, desarrollaron varias técnicas computacionales, junto a investigadores de la Universidad occidental de Canadá, para monitorizar la actividad de las neuronas en la corteza visual en tiempo real.

Las ondas que deciden cómo vemos
De esta forma, pudieron seguir la actividad de unas neuronas que forman parte de una zona cerebral en la que se forma un mapa completo del mundo visual. Lo hicieron en busca de las ondas cerebrales viajeras que tienen lugar durante actividades visuales.

Esta tarea visual consistió en ver una imagen tenue proyectada en una pantalla que las personas solo pudieran detectar el 50% del tiempo, y en registrar la actividad neuronal en el momento en que se detectaba.

De esta forma, observaron que dicha imagen se detectaba, o no, a causa de la actividad cerebral relacionada con estas ondas viajeras: si estaban alineadas con el estímulo, el observador podía detectar el objeto más fácilmente.

«Hay un nivel espontáneo de actividad en el cerebro que parece estar regulado por estas ondas viajeras», ha dicho Terrence Sejnowski, coautor del estudio. «Creemos que estas ondas son producto de la actividad que se propaga por el cerebro, y que está dirigida por la activación de neuronas locales».

A continuación, los investigadores tratarán de examinar si estas ondas están coordinadas en distintas zonas cerebrales implicadas en la visión. Creen que esto podría explicar la relación entre el procesamiento sensorial (ver las llaves) y la percepción consciente (percibir las llaves) que emerge del cerebro en su conjunto.