{"id":40980,"date":"2022-03-01T19:40:14","date_gmt":"2022-03-01T19:40:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.abc.es\/ciencia\/abci-temible-pudo-realidad-tres-especies-202203012040_noticia.html"},"modified":"2022-03-01T19:40:14","modified_gmt":"2022-03-01T19:40:14","slug":"el-temible-t-rex-pudo-ser-en-realidad-tres-especies","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/forocilac.org\/en\/el-temible-t-rex-pudo-ser-en-realidad-tres-especies\/","title":{"rendered":"El temible T. rex pudo ser, en realidad, tres especies"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" align=\"left\" src=\"https:\/\/static2.abc.es\/media\/ciencia\/2022\/03\/01\/tiranosaurio-rex-hjgdsf-kBbH--620x349@abc.jpg\">La ciencia ficci\u00f3n ha otorgado al Tiranosaurio rex un lugar ic\u00f3nico entre la imaginer\u00eda colectiva: todos recordamos su aspecto feroz e incluso su rugido, sobre todo gracias a pel\u00edculas como las de la saga &#8216;Parque Jur\u00e1sico&#8217;. Sin embargo, en los \u00faltimos a\u00f1os, la ciencia ha desmentido muchas de las creencias aceptadas y ha cuestionado otras tantas otras: desde el posible plumaje del T. rex a su lentitud caminando; pasando por su gusto por cazar en manadas, como los lobos, convirti\u00e9ndolo en un animal social; o el &#8216;eterno&#8217; debate sobre si se trataba de todo un depredador o si, en realidad, era carro\u00f1ero. Ahora, un nuevo estudio de la Universidad de Charleston (EE. UU.) viene a &#8216;dinamitar&#8217; los cimientos mismos de la especie: sus autores afirman que en realidad no solo hubo un rey lagarto tirano (significado etimol\u00f3gico de<br \/>\nTyrannosaurus rex<br \/>\n), sino que tambi\u00e9n hubo una reina (<br \/>\nT. regina<br \/>\n) e incluso un emperador (<br \/>\nT. imperator<br \/>\n). Los resultados se acaban de publicar en la revista &#8216;Evolutionary Biology&#8217;. <\/p>\n<p>Los investigadores, liderados por liderado por Gregory Paul -investigador independiente, autor e ilustrador que trabaja en el \u00e1mbito de la paleontolog\u00eda- analizaron antiguos huesos y estructuras dentales de 37 espec\u00edmenes. Los cient\u00edficos ya hab\u00edan reparado antes en las diferencias entre unos y otros, como la robustez de los f\u00e9mures; sin embargo, estas diferencias se hab\u00edan achacado a la edad o al sexo: m\u00e1s finos en hembras y ejemplares j\u00f3venes; m\u00e1s gruesos para los machos y los tiranosaurios viejos. Pero los autores no estaban tan seguros. <\/p>\n<p>As\u00ed, midieron la longitud y el di\u00e1metro de dichos restos y observaron que, efectivamente, los f\u00e9mures variaban entre los espec\u00edmenes, algunos con piezas m\u00e1s robustas y otros con f\u00e9mures m\u00e1s ligeros. Observaron que exist\u00edan diferencias notables, de hasta dos veces m\u00e1s de robustez entre algunos, lo que sugiere que no es una diferencia de sexos, sino que hay algo m\u00e1s. Adem\u00e1s, encontraron f\u00e9mures robustos en algunos espec\u00edmenes juveniles de dos tercios del tama\u00f1o de un adulto y se encontraron f\u00e9mures gr\u00e1ciles en algunos espec\u00edmenes de tama\u00f1o adulto completo, lo que se\u00f1ala que tampoco tiene que ver con la edad. <\/p>\n<p>Los dientes tambi\u00e9n conten\u00edan algunas pistas. Algunos ten\u00edan dos dientes incisivos delgados a cada lado del extremo frontal de la mand\u00edbula, mientras que otros solo ten\u00edan uno. Aunque solo 12 de los espec\u00edmenes estudiados ten\u00edan f\u00e9mur y dientes presentes, este conjunto de datos, si bien es limitado, se\u00f1ala, seg\u00fan los autores, que un solo diente incisivo se correlaciona con huesos m\u00e1s gr\u00e1ciles.<\/p>\n<p>Ni el sexo ni la edad. El tiempo<br \/>\nPero si ni el sexo ni la edad ten\u00edan que ver con esta discrepancia, \u00bfcu\u00e1l podr\u00eda ser el condicionante? Los autores probaron con el tiempo, ajustando sus hallazgos a una l\u00ednea temporal geol\u00f3gica. De los 37 espec\u00edmenes estudiados, 29 fueron desenterrados en Am\u00e9rica del Norte en sedimentos que datan de hace entre 67,5 y 66 millones de a\u00f1os, apenas un par de millones antes de la extinci\u00f3n de los dinosaurios. Las capas de sedimentos claramente anilladas en este yacimiento f\u00f3sil permitieron a los investigadores ordenar sus espec\u00edmenes cronol\u00f3gicamente, se\u00f1alando los m\u00e1s antiguos al estar enterrados en las capas m\u00e1s bajas. <\/p>\n<p>Descubrieron que los f\u00e9mures m\u00e1s ligeros estaban completamente ausentes de las capas inferiores. En cambio, los f\u00e9mures en esta capa mostraron solo el grado normal de variaci\u00f3n que se espera en cualquier poblaci\u00f3n (una ligera diferencia entre hembras y machos; j\u00f3venes y viejos). Los investigadores creen que en el momento en que se depositaron estas capas, solo una especie de tiranosaurio vagaba por la Tierra.<\/p>\n<p>El primer f\u00e9mur gr\u00e1cil hace su aparici\u00f3n en la capa media, seguido de cinco en la capa superior, \u00abun claro aumento en la prevalencia a lo largo del tiempo\u00bb, escriben. En estas capas m\u00e1s actuales, el nivel de variaci\u00f3n en estos huesos ya no est\u00e1 dentro de los l\u00edmites de las diferencias de poblaci\u00f3n normales; es decir, ya no corresponder\u00eda a diferencia de g\u00e9nero o edad, sino que apunta a la aparici\u00f3n de distintas formas corporales o &#8216;morfotipos&#8217;. Es decir, a especies diferentes. <\/p>\n<p>\u00abProponemos que los cambios en el f\u00e9mur pueden haber evolucionado con el tiempo a partir de un ancestro com\u00fan que mostr\u00f3 f\u00e9mures m\u00e1s robustos para volverse m\u00e1s gr\u00e1ciles en especies posteriores\u00bb, explica Paul. \u00abLas diferencias en la robustez del f\u00e9mur a trav\u00e9s de las capas de sedimento pueden considerarse lo suficientemente distintas como para que los espec\u00edmenes puedan considerarse especies separadas\u00bb.<\/p>\n<p>Tres nuevas especies, no dos<br \/>\nLa diferencia notable entre el grosor de los f\u00e9mures implicar\u00eda que se trta de dos especies diferentes. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 los autores han bautizado a tres? Aqu\u00ed es donde entran en juego los restos dentales y los espec\u00edmenes con uno o dos incisivos. As\u00ed, seg\u00fan los autores, el <\/p>\n<p>Tyrannosaurus rex<\/p>\n<p>se puede reconocer en los espec\u00edmenes m\u00e1s recientes, al compararlo con el fenotipo establecido de este dinosaurio completamente documentado: f\u00e9mures robustos y un solo incisivo. <\/p>\n<p>Los investigadores proponen que el &#8216;pariente&#8217; con el f\u00e9mur m\u00e1s gr\u00e1cil que se encuentra en las mismas capas de sedimentos y tambi\u00e9n con un solo diente deber\u00eda llamarse<br \/>\n Tyrannosaurus regina<br \/>\n, o la reina lagarto tirano. Y los espec\u00edmenes m\u00e1s antiguos, con f\u00e9mures m\u00e1s robustos e incisivos dobles ser\u00eda el<br \/>\n Tyrannosaurus imperator<br \/>\n, &#8216;primo&#8217; que conserva las catacter\u00edsticas de un ancestro tiranos\u00e1urido anterior. <\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n no est\u00e1 exenta de pol\u00e9mica, ya que algunos colegas han apuntado que la muestra es muy reducida como para aventurarse a se\u00f1alar tres especies distintas. De hecho, los propios autores reconocen que las variantes observadas podr\u00edan ser producto de diferencias individuales extremas -como en nuestra especie y las personas que presentan una altura fuera de la norma, por ejemplo-, o por un dimorfismo sexual at\u00edpico -es decir, que las diferencias entre hembras y machos en los T. rex fueran m\u00e1s acentuadas que las habituales-. Un nuevo misterio en torno a estos animales que, pese a que todos pensamos conocer, a\u00fan guardan muchos secretos.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ciencia ficci\u00f3n ha otorgado al Tiranosaurio rex un lugar ic\u00f3nico entre la imaginer\u00eda colectiva: todos recordamos su aspecto feroz e incluso su rugido, sobre todo gracias a pel\u00edculas como las de la saga &#8216;Parque Jur\u00e1sico&#8217;. 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