Hallan una una nueva célula gustativa que detecta todos los sabores menos el salado

By 22/08/2020 Portal

En el colegio nos ense√Īaron que diferentes partes de nuestra lengua se especializan en detectar los diferentes tipos de sabores: dulce, salado, amargo, √°cido y el recientemente descubierto ¬ęumami¬Ľ. Ahora un equipo de investigaci√≥n de la Universidad de Buffalo (EE. UU.) ha descubierto la presencia de c√©lulas gustativas que son capaces de detectar diferentes est√≠mulos: todos menos el sabor salado. Las conclusiones se acaban de publicar en la revista ¬ęPLOS Genetics¬Ľ.

Las papilas gustativas de la boca son fundamentales para la supervivencia ya que ayudan a decidir si un alimento es una buena fuente de nutrientes o un veneno potencial, adem√°s de proporcionarnos una experiencia √ļnica cuando comemos. Hasta ahora, se sab√≠a que existen tres tipos de c√©lulas gustativas: las c√©lulas de tipo I, que act√ļan como c√©lulas de apoyo; las c√©lulas de tipo II, capaces de detectar sabores amargos, dulces y umami; y las c√©lulas de tipo III, que se especializan en sabores √°cidos y salados.

Para comprender mejor c√≥mo las c√©lulas gustativas detectan y se√Īalan la presencia de diferentes sabores, los autores experimentaron ratones modificados gen√©ticamente. Con ello, descubrieron un subconjunto previamente desconocido de c√©lulas Tipo III que eran ¬ęampliamente receptivas¬Ľ y pod√≠an anunciar est√≠mulos amargos usando una v√≠a de se√Īalizaci√≥n y est√≠mulos dulces, amargos y umami usando otro canal.

La idea de que los mamíferos podrían poseer células gustativas que responden ampliamente ha sido propuesta por varias corrientes, pero anteriormente nadie había aislado e identificado estas células. Ahora, los investigadores sospechan que las células que responden a más sabores contribuyen significativamente a nuestra capacidad para saborear. Su descubrimiento proporciona una nueva perspectiva sobre cómo se envía la información del gusto al cerebro para su procesamiento, y sugiere que las papilas gustativas son mucho más complejas de lo que apreciamos actualmente.

El experimento con ratones
Para realizar su estudio, los científicos aislaron las células gustativas de las lenguas de ratones modificados genéticamente. El equipo también identificó dónde se expresan las proteínas en las células gustativas y estudió los cerebros de los ratones para analizar cómo se activan las células en una parte del cerebro llamada tracto solitario. El tracto solitario es la primera área del cerebro que detecta información sobre el gusto.

Los investigadores tambi√©n compararon c√≥mo se comportaban los ratones cuando se inhabilitaban estas c√©lulas. Para ello, entrenaron a ratones normales junto a otros modificados gen√©ticamente para bloquear la respuesta al beber agua. Estos √ļltimos actuaron como si no pudieran saborear, y se acercaron al agua amarga como si fuera agua normal, a diferencia de los ratones normales. Y, al contrario de los ratones normales, que beb√≠an agua azucarada ¬ęcomo locos¬Ľ, los ratones modificados beb√≠an la misma cantidad que de agua sin aditivos.

¬ęPor lo tanto, creemos que las c√©lulas gustativas que responden ampliamente son necesarias para que se env√≠e la se√Īal adecuada al cerebro, al igual que las c√©lulas gustativas espec√≠ficas para amargo, dulce y umami¬Ľ, explica Katherin Medler, autora principal del estudio.

Cómo procesa el cerebro la información
Algunos creen que solo hay c√©lulas espec√≠ficas para cada est√≠mulo. Otros piensan que la informaci√≥n llega al cerebro cuando las c√©lulas se activan en un patr√≥n espec√≠fico en la poblaci√≥n para generar cada respuesta. ¬ęNuestros datos sugieren que es probable que sea una combinaci√≥n de estas dos ideas: algunas c√©lulas gustativas son muy espec√≠ficas de los est√≠mulos a los que responden, mientras que otras responden de manera muy amplia y pueden detectar una amplia gama de est√≠mulos¬Ľ, dijo Medler.

Sin embargo, el equipo reconoce que este estudio tiene limitaciones, ya que se limit√≥ mucho el rango del sabro y este puede estar combinado y contener varios matices. Por otro lado, tampoco se determin√≥ si las c√©lulas que responden ampliamente y las c√©lulas selectivas trabajan juntas dentro de las papilas para crear una √ļnica se√Īal que estimula el nervio conectado a la boca, o si est√°n estimulando los nervios de la lengua en paralelo y esa informaci√≥n est√° integrada en la primera sinapsis en el cerebro.

¬ęNecesitamos comprender mejor c√≥mo funciona el sistema del gusto para abordar de manera efectiva los problemas de salud que causan los d√©ficits gustativos. Si perdemos nuestro sentido del gusto, tiene un efecto negativo sobre el apetito y las personas tienden a no comer lo suficiente y pueden desnutridos¬Ľ, afirma Medler.