«Hemos hecho un trabajo bestial contrarreloj»

By 25/07/2020 Portal

A bordo de Perseverance viaja tecnología española. La contribución más importante es MEDA (Mars Environmental Dynamics Analyzer), una sofisticada estación meteorológica desarrollada principalmente por el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y el Centro de Astrobiología (CAB). El instrumento está preparado para caracterizar la atmósfera y el polvo marcianos durante toda la misión, algo importante no solo para hacer ciencia sino también para preparar futuras misiones humanas al planeta rojo

«El polvo marciano es un problema serio, vital; puede saturar los filtros de los sistemas de obtención de oxígeno a partir del dióxido de carbono de la atmósfera necesarios para la supervivencia de una tripulación», explica José Antonio Rodríguez-Manfredi, ingeniero del CAB y responsable del proyecto. Sin llegar tan lejos, MEDA jugará un papel muy importante en el aterrizaje del Perseverance, ya que el vehículo pasará de 21.000 km por hora a unos 155 km de altitud a cero a seis metros sobre la superficie. «Como la atmósfera es tan poco densa, pequeñas variaciones en la temperatura o el polvo podrían hacer que el sistema no frenara lo suficiente y se estrellara», explica el investigador.

Con un presupuesto de 12 millones de euros, el instrumento es más ambicioso y mucho más complejo que sus predecesores en Marte, creados también por el INTA: REMS en el rover Curiosity o TWINS en la sonda InSight. «Hemos aprendido mucho de la experiencia y mejorado», asegura Rodríguez-Manfredi. MEDA pesa seis kilos (tres veces más que REMS) y es difícil de describir, porque está distribuido por distintas partes del rover para optimizar su funcionamiento y evitar que le perturbe la energía nuclear del propio Perseverance, a 180ºC.

Pero el mayor reto, según el investigador, «ha sido sin duda el calendario». «Hemos trabajado durante seis años, muy poco tiempo para un proyecto de esta envergadura. Y hemos hecho un trabajo bestial, muy ambicioso, con 400 personas coordinadas con una precisión de relojería suiza», explica.

A MEDA le acompañan otros instrumentos españoles, como una antena de alta ganancia para comunicaciones construido por una empresa del grupo Airbus y un láser para calibración en vuelo del INTA y la Universidad de Valladolid. El ingeniero cree que MEDA puede ayudar a obtener interesantes resultados sobre la habitabilidad pasada del planeta rojo. «Jezero, donde aterriza la misión, es un lugar propicio. Tuvo agua sobre su superficie hace 3.800 millones de años. Marte pudo ser habitable y tenemos instrumentos para evidenciarlo. Ojalá dentro de un año tengamos resultados», concluye.