Una sonda espacial del tamaño de una nevera va a chocar de frente y a toda velocidad con un asteroide de 160 metros de diámetro a 11 millones de kilómetros de la Tierra. Está previsto que ocurra pasada la una de la madrugada ya del martes en hora peninsular española, y sobre las 18.00 del lunes en Ciudad de México. Será la primera vez que la humanidad intente cambiar el movimiento de un cuerpo celeste, un ensayo general para evitar futuros impactos que podrían borrar del mapa una ciudad entera.