Las profundidades marinas son un lugar árido para la exploración: la oscuridad es enorme, se registran temperaturas medias de tres grados centígrados y existe una presión aplastante que no hace fácil la visita de los seres (orgánicos o robóticos) que no están acostumbrados a todos estos inconvenientes. A pesar de ellos, el ser humano sigue intentando desentrañar los misterios que aún quedan en el territorio más desconocido del planeta. Es por ello que científicos chinos han construido un robot blando, autónomo y sin cables que ya ha sido probado en el Mar de China Meriodional, alcanzando hasta los 3.224 metros de profundidad y en el fondo de la Fosa de las Marianas, el lugar más abisal del planeta, a 10.900… Ver Más