El enigma de los tiranosaurios: ¿tenían ‘manadas’ como los lobos?

By 21/04/2021 Portal

Los temibles tiranosaurios, esos que gobernaron el hemisferio norte durante el período Cretácico tardío (hace entre 100 y 66 millones de años), pueden no responder al perfil de depredadores solitarios, como se ha pensado hasta ahora. Existe la hipótesis de que, en realidad, eran carnívoros sociales similares a los lobos. No se trata de una teoría nueva: hace 20 años se hallaron en un yacimiento de Alberta (Canadá) los cuerpos de 12 tiranosaurios que, por primera vez, hicieron replantearse a la comunidad científica la imagen de estas ‘máquinas de matar’ gigantes. ¿Acaso tenían la capacidad intelectual para organizarse en algo más complejo que lo que se observa en los cocodrilos modernos?

Sin embargo, como el yacimiento canadiense parecía ser un caso aislado, los escépticos afirmaron que representaba circunstancias inusuales que no reflejaban el comportamiento normal de un tiranosaurio. El descubrimiento de un segundo sitio de muerte masiva de tiranosaurios en Montana volvió a plantear la posibilidad de tiranosaurios sociales, pero este lugar no fue ampliamente aceptado por la comunidad científica como prueba de comportamiento social. Ahora, el descubrimiento de otro yacimiento de huesos fósiles dentro del Monumento Nacional Grand Staircase-Escalante de Utah (EE. UU.) que contiene los restos de varios dinosaurios de la misma especie puede ser un impulso para la teoría de los tiranosaurios sociales. Las conclusiones se acaban de publicar en la revista ‘Peerj’.

«Esto apoya nuestra hipótesis de que estos tiranosaurios murieron en este lugar y quedaron fosilizados todos juntos; todos fallecieron en el mismo sitio, y esta información es clave para nuestra interpretación de que los animales probablemente eran gregarios en su comportamiento», afirma Celina Suarez, profesora asociada de geociencias de la Universidad de Arkansas y una de las autoras del estudio. Es decir, que no eran unos cazadores solitarios, sino que podrían tener una suerte de ‘manadas’ como las de los lobos.

Uno de los fósiles hallados en la Cantera del Arcoíris y el Unicornio

U.S. Bureau of Land Management
La Cantera del Arcoíris y los Unicornios
El descubrimiento de este grupo de tiranosaurios se llevó a cabo en la conocida con el pintoresco nombre de ‘Cantera de Arcoíris y Unicornios’, un lugar único del que los investigadores afirman se pueden sacar muchas conclusiones acerca del comportamiento de estos animales extintos. «Las técnicas de excavación tradicionales, complementadas con el análisis de elementos de tierras raras, isótopos estables y concentraciones de carbón, muestran de manera convincente un evento de muerte sincrónica en este yacimiento de cuatro o cinco tiranosauros. Sin duda, este grupo murió junto, lo que se suma a un creciente cuerpo de evidencia que los tiranosaurios eran capaces de interactuar como manadas gregarias», afirma Philip Currie, experto en tiranosaurios y otro de los autores del estudio.

En 2014, el paleontólogo de BLM, Alan Titus, descubrió el yacimiento de la Cantera de Arcoíris e Unicorcios, el primer lugar donde se han encontrado varios esqueletos de tiranosaurios en el sur de los Estados Unidos. Los investigadores realizaron una serie de pruebas y análisis de los vestigios del sitio original, ahora conservados como pequeños fragmentos de roca y fósiles en este ‘cementerio de dinosaurios’, y depósitos de bancos de arena del antiguo río. «Nos dimos cuenta de inmediato que este sitio podría usarse para probar la idea del tiranosaurio social. Desafortunadamente, la historia antigua del sitio es complicada – dijo Titus-, con huesos que parecen haber sido desenterrados y vueltos a enterrar por la acción de un río, el contexto original en el que se encontraban ha sido destruido. Sin embargo, no todo se ha perdido». A medida que surgieron los detalles de la historia del lugar, el equipo de investigación concluyó que los tiranosaurios murieron juntos durante un evento de inundación estacional que depositó sus cadáveres en el lago. Después, un río se abrió paso entre los huesos, por el lecho en el que descansaban.

Usando análisis de isótopos estables de carbono y oxígeno y concentraciones de elementos de tierras raras dentro de los huesos y la roca, Suárez y su entonces estudiante de doctorado, Daigo Yamamura, pudieron encontrar una huella química del lugar. Con base en el trabajo geoquímico, pudieron determinar de manera concluyente que los restos fosilizaron en el mismo entorno y no eran el resultado de un ensamblaje de fósiles arrastrados de distintas áreas. «Ninguna de las pruebas físicas sugirió de manera concluyente que estos organismos llegaron a fosilizarse juntos, por lo que recurrimos a la geoquímica para ver si eso podría ayudarnos. La similitud de los patrones de elementos de tierras raras es un buen indicador de que estos organismos murieron y se fosilizaron juntos», dijo Suárez.

Otras especies encontradas
La excavación de la cantera ha estado en curso desde su descubrimiento en 2014 y, debido al tamaño del sitio y al volumen de huesos encontrados allí, la excavación probablemente continuará en el futuro. Además de tiranosaurios, en el lugar también se han hallado siete especies de tortugas, múltiples especies de peces y rayas, otros dos tipos de dinosaurios y un esqueleto casi completo de un cocodrilo

Deinosuchus
juvenil, si bien todos estos especímenes no parecen haber muerto junto al grupo de tiranosaurios.

«Estas pruebas se unen a todas las anteriores que indican que los tiranosaurios eran depredadores grandes y complejos capaces de comportamientos sociales comunes en muchos de sus parientes vivos, como las aves», afirma Joe Sertich, curador de dinosaurios en el Museo de Denver y colaborador en el proyecto. «Este descubrimiento debería ser el punto de inflexión para reconsiderar cómo se comportaron y cazaron estos carnívoros superiores en todo el hemisferio norte durante el Cretácico».