El pingüino más grande que jamás haya existido: un ‘pájaro monstruo’ tan pesado como un gorila

Por 14/02/2023 Portal

Hace casi 60 millones de años, al menos cinco millones de años después de que un gran meteorito acabara con los dinosaurios, un pingüino de unos asombrosos 150 kilos, tan pesado como un gorila, se sumergía en las aguas que cubrían lo que hoy es Nueva Zelanda. Excelente nadador y un depredador estimable, ningún otro pingüino que haya existido jamás le ha superado en tamaño. Bautizada como Kumimanu fordycei, esta especie es nueva para la ciencia. La primera parte de su nombre significa ‘pájaro monstruo’ en la lengua maorí y la segunda rinde homenaje a Ewan Fordyce, profesor de la Universidad de Otago y un reconocido experto en paleontología de vertebrados. Sus fósiles fueron descubiertos por Alan Tennyson, paleontólogo del Museo de Nueva Zelanda Te Papa Tongarewa, en rocas de playa de 57 millones de años de antigüedad en North Otago, en la Isla sur de Nueva Zelanda, entre 2016 y 2017. Los hallazgos han sido dados a conocer por un equipo internacional en ‘Journal of Paleontology’. Para estimar el tamaño de la nueva especie, el equipo midió cientos de huesos de pingüinos modernos y calculó una regresión utilizando las dimensiones de los huesos de las aletas para predecir el peso. Noticia Relacionada estandar No Así planea una empresa privada ‘resucitar’ al dodo José Manuel Nieves Colossal Biosciences anuncia que ha descifrado el genoma de esta ave desaparecida y la añade a su lista de ‘desextinciones’, junto al mamut lanudo y el tigre de tasmania Llegaron a la conclusión de que los huesos de las aletas más grandes pertenenecían a un pingüino de 154 kilos. En comparación, los pingüinos emperador, los más altos y pesados de todos los pingüinos vivos, suelen pesar entre 22 y 45 kilos. Segunda especie «Los fósiles nos proporcionan pruebas de la historia de la vida, y a veces esas pruebas son realmente sorprendentes», señala el coautor Daniel Field, del Departamento de Ciencias de la Tierra de Cambridge. «Muchos de los primeros pingüinos fósiles alcanzaron tamaños descomunales, superando fácilmente a los mayores pingüinos actuales. Kumimanu fordycei es el pingüino fósil más grande jamás descubierto: con aproximadamente 158 kilos, habría pesado más que [el jugador de baloncesto] Shaquille O’Neal en la cima de su carrera«, compara. «Habría pesado más que Shaquille O’Neal en la cima de su carrera» Los investigadores también encontraron múltiples especímenes de una segunda especie de pingüino, lo que proporcionó una visión detallada del esqueleto. Llamado Petradyptes stonehousei, pesaba 50 kg, menos que el Kumimanu pero muy por encima del peso de un pingüino emperador. El nombre combina las palabras griegas ‘petra’ (roca) y ‘dyptes’ (buceador), en alusión al ave buceadora preservada en una roca. Stonehousei rinde homenaje al fallecido Bernard Stonehouse (1926-2014), la primera persona que observó el ciclo reproductor completo del pingüino emperador, un hito importante en la biología de los pingüinos. Reconstrucciones del esqueleto de (de izquierda a derecha) Kumimanu fordycei, Petradyptes stonehousei y un pingüino emperador moderno U. Otago Las dos especies recién descritas muestran que los pingüinos se hicieron muy grandes al principio de su historia evolutiva, millones de años antes de que afinaran el aparato de sus aletas. El equipo observó que ambas especies conservaban características primitivas, como huesos de las aletas más delgados y puntos de unión muscular que se asemejan a los de las aves voladoras. MÁS INFORMACIÓN noticia Si Sara García Alonso, astronauta: «Prefiero curar el cáncer de una sola persona a ir a la Luna» noticia No ¿Qué le ocurre al Sol? El desprendimiento de un extraño vórtice desconcierta a los astrónomos Daniel Ksepka, paleontólogo del Museo Bruce en Greenwich, Connecticut, y autor del nuevo estudio, cree que los pingüinos eran tan grandes que resultaban más eficientes en el agua. «Un pingüino más grande podría capturar presas más grandes y, lo que es más importante, habría sido más eficiente a la hora de conservar la temperatura corporal en aguas frías. Es posible que su tamaño permitiera que los primeros pingüinos se extendieran desde Nueva Zelanda a otras partes del mundo», explica.