Estas babosas se cortan la cabeza y regeneran cuerpos nuevos

By 09/03/2021 Portal

Los casos de animales, como las salamandras o los lagartos, que pierden una cola o una extremidad y luego la regeneran son muy conocidos. Pero estas dos especies de babosas marinas superan todo lo imaginable. Investigadores japoneses han descubierto que estas criaturas son capaces de amputarse la cabeza y regenerar un cuerpo completamente nuevo, con corazón y órganos internos. Los investigadores sospechan que utilizan la capacidad fotosintética de los cloroplastos que incorporan las algas en su dieta para sobrevivir mientras están ocupadas en crearse otra vez a sí mismas.

«Nos sorprendió ver que la cabeza se movía justo después de la autotomía (el desprendimiento de una parte del cuerpo que se hacen a sí mismos algunos animales)», admite Sayaka Mitoh, de la Universidad de Mujeres de Nara en Japón. «Pensamos que moriría pronto sin un corazón y otros órganos importantes, pero nos sorprendió nuevamente descubrir que regeneraba todo el cuerpo», continúa.

La cabeza y el cuerpo de Elysia cf. marginata, un día después de la autotomía. El cuerpo es mucho más pesado (más del 80% del peso total) que la cabeza

Sayaka Mitoh
El descubrimiento, dado a conocer en la revista ‘Current Biology’, fue una cuestión de pura casualidad. Mitoh investiga en un laboratorio en el que se estudia la vida de las pequeñas babosas marinas Sacoglossa. Un día, vio algo inesperado: la cabeza de un ejemplar se movía sin su cuerpo. Incluso vio a una babosa hacer esto dos veces.

Los investigadores informan de que la cabeza, separada del corazón y el cuerpo, se movía por sí sola inmediatamente después de la separación. En cuestión de días, la herida en la parte posterior de la cabeza se cerró.

En los ejemplares relativamente jóvenes, la cabeza comenzó a alimentarse de algas en cuestión de horas. Y empezó la regeneración del corazón en una semana. Completó un cuerpo nuevo en aproximadamente tres semanas.

Sin embargo, las cabezas de los ejemplares mayores no se alimentaron y murieron en unos diez días. En cualquier caso, los cuerpos desechados no regeneraron una nueva cabeza. Pero los cuerpos sin cabeza se movieron y reaccionaron al ser tocados durante varios días o incluso meses.

¿Por qué lo hacen?

Cabeza de la babosa justo después de la autotomía – Sayaka Mitoh

Los investigadores no están seguros de cómo se las arreglan las babosas marinas. Pero sospechan que debe haber una especie de células madre en el extremo cortado del cuello que son capaces de regenerar el cuerpo. Tampoco está claro por qué lo hacen. Una posibilidad es que ayude a eliminar los parásitos internos que inhiben su reproducción. Tampoco saben qué señal inmediata les impulsa a deshacerse del resto del cuerpo.

Las babosas de mar ya eran únicas en el sentido de que incorporan cloroplastos de las algas que comen en sus propios cuerpos, un hábito conocido como cleptoplastia. Les da a los animales la capacidad de alimentar sus cuerpos mediante la fotosíntesis. Los investigadores sugieren que esta capacidad podría ayudarlos a sobrevivir después de la autotomía el tiempo suficiente para regenerar un cuerpo.

Estos hallazgos en las babosas marinas representan un nuevo tipo de autotomía en la que los animales con planes corporales complejos se deshacen de la mayor parte de su cuerpo.

«Como el cuerpo de la muda suele estar activo durante meses, es posible que podamos estudiar el mecanismo y las funciones de la cleptoplastia utilizando órganos vivos, tejidos o incluso células», anuncia Mitoh.