Esta bacteria ha sobrevivido a un a√Īo entero en el espacio

By 10/11/2020 Portal

Enormes fluctuaciones de temperatura, radiaci√≥n ultravioleta, microgravedad, vac√≠o… Desde luego, sobrevivir a las dur√≠simas condiciones del espacio exterior no resulta una tarea f√°cil. Un ejemplo: los astronautas de la ISS, tras su permanencia en la Estaci√≥n Espacial Internacional (el americano Scott Kelly estuvo all√≠ un a√Īo entero), vuelven a la Tierra con alteraciones en el ADN, los tel√≥meros y el microbioma intestinal, adem√°s de con una considerable p√©rdida de masa √≥sea y muscular. Y todo eso a pesar de estar, la mayor parte del tiempo, protegidos en el interior de la estaci√≥n orbital.

Pero ese no parece ser el caso de la bacteria Deinococcus radiodurans, que ha conseguido mantenerse viva y sana tras un a√Īo entero viviendo sin protecci√≥n alguna en una plataforma instalada fuera del m√≥dulo presurizado de la ISS. Es decir, completamente ¬ędesnuda¬Ľ y expuesta directamente a las condiciones del espacio exterior.

En un art√≠culo reci√©n publicado en la revista ¬ęMicrobiome¬Ľ por un equipo de investigadores de Austria, Jap√≥n y Alemania, se explica c√≥mo las bacterias, previamente deshidratadas en tierra, se enviaron a la ISS para ser colocadas en una plataforma especial instalada en el exterior de la estaci√≥n espacial. Aunque, en este caso, y para imitar las condiciones de Marte, los microbios estaban tras una ventana de vidrio que bloqueaba la luz ultravioleta en longitudes de onda inferiores a los 190 nan√≥metros.

¬ęLos resultados de este estudio -escriben los cient√≠ficos- pueden ayudar a comprender mejor c√≥mo hay que protegerse en Marte, cuya atm√≥sfera absorbe la radiaci√≥n UV por debajo de los 190-200 nan√≥metros. Para imitar esa condici√≥n, nuestro experimento en la ISS incluy√≥ una ventana de vidrio de di√≥xido de silicio¬Ľ.

Una bacteria dura de roer
En otros estudios el mismo tipo de bacteria ya hab√≠a sido expuesta al espacio durante tiempos m√°s largos (incluso durante tres a√Īos), pero en este trabajo no se trataba de establecer un nuevo r√©cord, sino de comprender qu√© es exactamente lo que hace que D. radiodurans pueda sobrevivir en esas condiciones extremas.

Tras un a√Īo completo de exposici√≥n a la intensa radiaci√≥n espacial, sin gravedad y sometidas a cambios continuos de temperatura, desde la congelaci√≥n a la ebullici√≥n, las bacterias regresaron a la Tierra y fueron rehidratadas. Como control, otra colonia de bacterias similares (que nunca sali√≥ del laboratorio terrestre) hab√≠a sido tambi√©n deshidratada durante el mismo periodo de tiempo.

Los investigadores hallaron que la tasa de supervivencia fue mucho m√°s baja entre las ¬ębacterias espaciales¬Ľ que entre las de la versi√≥n de control que permaneci√≥ en la Tierra. Pero lo importante es que las que consiguieron sobrevivir en el espacio parec√≠an estar bien, aunque hab√≠an vuelto algo ¬ędiferentes¬Ľ a sus hermanas terrestres.

Cambios por vivir en el espacio
De hecho, estaban cubiertas de peque√Īas protuberancias, similares a ves√≠culas, y se hab√≠an activado diferentes mecanismos de reparaci√≥n, al mismo tiempo que algunas prote√≠nas de ARNm se hab√≠an vuelto m√°s abundantes.

Los investigadores no est√°n del todo seguros de por qu√© se formaron las ves√≠culas (que se pueden ver en la foto), aunque tienen algunas ideas al respecto. Por ejemplo, podr√≠an haber surgido, escriben, ¬ęcomo una respuesta r√°pida al estr√©s, lo que aumenta la supervivencia cuando desaparecen las causas de ese estr√©s. Adem√°s, las ves√≠culas de la membrana externa pueden contener prote√≠nas importantes para la adquisici√≥n de nutrientes, la transferencia del ADN, el transporte de toxinas, lo que aumenta la activaci√≥n de mecanismos de resistencia tras la exposici√≥n al espacio¬Ľ.

El estudio nos ayudará a comprender si las bacterias son capaces de sobrevivir en otros planetas, o incluso viajar entre ellos, algo que irá cobrando cada vez mayor importancia a medida que los humanos (junto a los gérmenes que transportan) empiecen a viajar más allá de la Luna, adentrándose en el Sistema Solar.

¬ęEstas investigaciones -explica Tetyana Milojevic, de la Universidad de Viena y coautora del estudio- nos ayudar√°n a comprender los mecanismos y procesos a trav√©s de los cuales la vida puede existir m√°s all√° de la Tierra, ampliando nuestro conocimiento sobre c√≥mo sobrevivir y adaptarse en un entorno hostil de espacio exterior. Los resultados sugieren que la supervivencia de D. radiodurans es posible gracias a su eficiente sistema de respuesta molecular, e indican que se pueden conseguir viajes a√ļn m√°s largos y lejanos para organismos que tengan estas capacidades¬Ľ.