Los indios americanos adoptaron caballos españoles antes de ser colonizados

Rina y Dakotah, una yegua y su potro, en el santuario Sacred Way, en Alabama (EE UU). El caballo rizado tiene profundo significado cultural y tradicional para el pueblo lakota y otros indígenas de América.

La primera vez que los indígenas mesoamericanos contemplaron un soldado español montando sobre su caballo no supieron procesarlo ni entender qué estaban viendo. A pesar de ser pocas monturas, las crónicas históricas hablan de una primera misión con un par de decenas de equinos y algunas yeguas, los comentarios de los pueblos primigenios mencionan cómo las tropas a caballo del conquistador español Hernán Cortés en 1519 parecían centauros, como si el hombre y el caballo se hubieran fusionado. Así quedó registrado que entendieron que el caballo y su jinete eran un solo ente. Una unidad.

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Petroglifo de caballo y jinete en Tolar, condado de Sweetwater, Wyoming (EE UU). Representación tallada por comanches o shoshones.La investigadora Yvette Collins, del Centro de Antropobiología y Genómica de Toulouse, Francia, con Raven.Uno de los ejemplares analizados en el trabajo científico de la relación entre los amerindios y sus caballos.